Espero que ya esperes mi "de nada" (2)
Actualizado el 21/01/2020 a las 14:30
(sigue.) Por pedir, podrías pedir más (cuántas veces no habré cantado, durante el “Pobre de mí”, el estribillo (con tropezón alcohólico/irónico) “todos queremos más, pacharán, todos queremos más, pacharán, todos queremos más y más y más y mucho más, pacharán”), pero me parece bien que te conformes con lo que tienes apalabrado, los tres poemarios y el viaje con tu pareja a Tierra Santa. Celebro que lo de tu deudo sea algo pasajero o sin importancia. Mejor así, si esas molestias que le aquejaban se han atenuado o mitigado. Me alegra que califiques así mi epístola. Ya la comentarás, si puedes. No estás ni te sientas obligada a hacerlo. Hoy, como ves, no he cumplido mi propósito de ser breve, como recomendaba nuestro amigo común (aunque nunca zuriteáramos con él) Baltasar Gracián. ¡Tengo tantos quehaceres! La primera hora la dedicaré a contestar correos (y, confío, deseo y espero, contentar a quienes se los mando). Que estés leda es lo lógico y normal. Lo extraño sería que no lo estuvieras. Pues ya sabes qué te queda, ante el desbordamiento, o más horas de trabajo o aprovecharlas al máximo.