¡Educación sexual ya!
Actualizado el 15/01/2020 a las 21:45
En España, el 70% de los hombres tiene su primer contacto con el porno a los 8 años, y su consumo se generaliza a los 14. Las mujeres también consumen, en el mundo el 62% ve porno en su adolescencia, frente al 93% de los hombres. Entre 2000 y 2008, 4.119 niñas de 15 años fueron madres en España. Un estudio de Journal of Sexual Medicine indica que el 35% de las mujeres nunca han experimentado un orgasmo. Un 80% femenino lo ha fingido alguna vez, frente a un 30% masculino. No, esto no son datos sueltos al azar, porque todos tienen un causante: la falta de educación sexual. No vamos a hablar del mundo en general, porque es obvio que donde más hace falta este tipo de educación es en los países tercermundistas, así que nos vamos a centrar en España -y por lo tanto en todos los países desarrollados-. El primer contacto que tiene un niño (muy pequeño, además) con el sexo es el porno, algo nada realista y muy poco educativo. Más adelante, en algunos colegios se imparten talleres, pero muy cortos y no muy efectivos. Es fácil que una persona tenga una forma machista de ver el sexo si ve vídeos que cosifican a la mujer, donde se muestra que esta actividad es para el disfrute del hombre. Estoy generalizando, obviamente no todo el porno es así, pero lo es el que consumen la mayoría de hombres y algunas mujeres. Otro problema causado por falta de conocimiento sexual es lo normalizado que está no usar preservativo. Métodos como “la marcha atrás” -en 2009, un 3'5% de los españoles reconoció utilizarla- son usados aún por bastantes adolescentes, y además de no ser efectivo como método anticonceptivo, no protege contra las ETS. El último punto negativo que voy a mencionar es que no se enseña a la gente a comunicarse durante el sexo. Es algo muy importante, para evitar que el otro finja, para que los dos o más disfruten -de eso tratan las relaciones-. Hay que asegurarse de cómo se siente la otra persona. Las estadísticas no mienten: muchas mujeres fingen el orgasmo, y esto es culpa de la falta de información proporcionada, sobre todo en los jóvenes, sobre el disfrute femenino. El sexo y todo lo que tiene que ver con él se sigue viendo como algo para hombres, algo vigente desde la adolescencia -evidente en el tabú de la masturbación en las mujeres-. En conclusión, necesitamos ya una educación sexual decente, tanto en los colegios como en casa, evitar que la única fuente sea el porno y un par de talleres, conseguir que la mujer hable de lo que quiera/necesite hablar y mil cosas más. Por suerte, gracias al feminismo cada vez más presente, creo que estamos avanzando.