Crecer en el mundo del fútbol siendo gay

Pau Montilla Vallejo|

Actualizado el 23/11/2019 a las 12:35

A los 5 años empecé a jugar a fútbol. Era mi gran pasión. No me podía imaginar una vida sin él. Jugaba entre clase y clase, en los entrenos después del colegio, en el parque, en el partido del sábado e incluso en casa. Pero llegó un día que perdí la ilusión. Dejé de jugar entre clase y clase, dejé de mirar los partidos por televisión, hasta que dejé de ir a los entrenos. ¿Te preguntarás por qué? ¿Te has preguntado qué siente un chico gay en un ambiente tan deportivo y heteronormativo? Te sientes incomprendido. Sientes que no perteneces a ese grupo, que no encajas. Pero, sobre todo, te sientes encerrado. Encerrado en un mundo donde a menudo escuchas comentarios, insultos y bromas homófobos que quizá no vayan dirigidos a ti, pero que te calan dentro. 

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