El problema de las listas de espera en Salud
Publicado el 14/10/2019 a las 08:23
Acabo de leer que Salud va a bajar las listas de espera y esto me ha recordado lo que a mí me ha sucedido hace ya casi un año. Desde el mes de julio de 2018, al encontrarme con problemas de salud, acudí a mi médica de cabecera, que me recetó un específico que no me mejoró. Ante esta situación me envió al servicio de digestivo del CHN donde me recibieron el 30/08/2018 y me realizaron pruebas el día 17 de septiembre.
Al no encontrar nada en estas pruebas el día 02/10/2018, día en que me comunicaron el resultado negativo de las mismas, realizaron una solicitud de consulta preferente para la realización de un escáner. Al día siguiente accedí a mi carpeta de salud y resulta que en la lista de espera aparecen 25 días de espera aproximada (en las noticias dicen que las consultas preferentes se deben atender en 10 días), se me dirá posiblemente que no se trata de una consulta sino de una prueba aunque sea preferente. No sé cuántas pruebas de este tipo se pueden hacer al día pero, en este momento en que por mi enfermedad me realizan el seguimiento mediante pruebas de escáner, ya he pasado por cuatro máquinas diferentes.
Pero la historia sigue. Mi estado de salud cada vez era peor y lo único que podía hacer era visitar a mi médica de cabecera. Viendo que no se producía la cita me dirigí a atención al paciente el día 25/10/2018 manifestando mi situación y extrañeza por la tardanza, a lo que se me respondió con fecha 13/11/2018 en los siguientes términos: “En relación con su escrito motivado por la demora en la realización del escáner en el Servicio de Radiología le informamos que dicho servicio, de momento, no ha podido concretar una fecha de programación pero ha tomado nota de su escrito y lo tendrá en cuenta en la medida de las posibilidades existentes. Le pedimos disculpas por los inconvenientes derivados de esta situación, lamentando que la actual lista de espera del Servicio de Radiología nos esté impidiendo agilizar su programación”.
Ante esta respuesta lo único que se me ocurrió pensar es que la misma respuesta era válida para cualquier consulta o prueba, bastando con cambiar el nombre. Y seguí pensando (vaya manía) que los inconvenientes a los que hacen referencia podían traducirse en un posible agravamiento de mi enfermedad, aún no conocida en ese momento. Una vez que pasaron los 25 días de espera el día 30/10/2018 volví a consultar mi carpeta de salud, encontrándome con la sorpresa de que los días de espera habían pasado de los 25 que figuraban el día dos a 42. El día 05/11/2018 la lista había aumentado a 44 y el día 12/11/2018 pasan a ser 31. Da la impresión de que se trata de números aleatorios que suben (por encima de las peticiones preferentes) y bajan, se supone porque se ha acelerado la realización de pruebas. Debido al azar también una persona cercana me vio y me preguntó qué me pasaba ante el notorio desmejoramiento que era perfectamente visible y, por suerte, mediante ella se me dio una cita para realiza el escáner para el día 30/11/2018. Parece que todo se va a acelerar pero, después de realizada la prueba, vuelve el silencio hasta que mi estado de salud se va deteriorando de tal manera que el día 10/12/2018 voy a mi médica de cabecera y lo único que le digo es que ya no puedo más, con lo que me envía al Servicio de Urgencias con la solicitud de que me ingresen cosa que sucede ese mismo día.
Me ingresan con el resultado de enfermedad grave: cáncer. En las noticias que he leído dicen que los casos graves se atienden con rapidez como las sospechas fundadas de cáncer; imagino que después de realizar la prueba alguien la habría mirado y habría visto el resultado. Estos son los hechos, ante los que se me ocurren algunas preguntas: llevamos años hablando de las listas de espera pero, ¿se hacen análisis de los procesos para determinar las razones de tanta espera (espero que no piensen que se trata de sobreutilización por parte de los pacientes ya que lo más fácil es echar la culpa a los demás sin ir más allá y posiblemente sin análisis serios que no se citan)? Y, por tanto, ¿se buscan soluciones? ¿O se deja que los problemas se solucionen solos? Cuando se acude al Servicio de Atención al Paciente, ¿se analiza lo que dice el paciente? ¿O se responde con una respuesta estándar (en mi vida me han llegado dos respuestas prácticamente iguales para distintos problemas) que en el fondo te indica que esperes y que lo sienten mucho? Es cierto que una vez que entras en el sistema con algo grave la atención es inmejorable pero, a pesar de ello, habría que mejorar los sistemas previos para que nadie se quede por el camino.