Chuleo en Huarte
Publicado el 29/08/2019 a las 08:44
“Chulear”, en el diccionario de la lengua española (Edición del Tricentenario), se define de dos formas: “zumbar o burlar a alguien con gracia y chiste” y “abusar de alguien, explotarlo”. Para burla y abuso, el del PSN -con su secretaria general Chivite y su vocero Alzórriz a la cabeza- hacia los navarros en general y, en este caso, hacia los huartearras en particular. Se han burlado de ellos -sin ninguna gracia- y les han explotado abusando del voto que les dieron. Tras las elecciones municipales del 26 de mayo, el PSN obtuvo solamente un acta de concejal, el de doña Amparo López. Ella consiguió, tras diversos equilibrios sobre la cuerda floja, sorprendentemente y -también hay que decirlo- escandalosamente, arrebatar la alcaldía a EH Bildu, la fuerza más votada. ¿Debió ser alcaldesa de Huarte esta señora? En mi opinión, nunca. Las cosas fueron como fueron y López salió alcaldesa puenteando a Bildu.
Pero la política es un búmeran sin fin que va y viene. Así, cuando María Chivite necesitó la abstención de Bildu para ser elegida presidenta, Huarte se convirtió en moneda de cambio. Se preguntaron ¿cómo hacer la pillería “con inteligencia”? Primer paso: elevar a la señora López a un alto cargo dentro de la administración navarra, por lo que se vería “obligada” a renunciar a la alcaldía… y dicho y hecho; segundo paso: el PSN anuncia que “ninguna persona tomará posesión del acta de concejal que corresponde a este partido en el Ayuntamiento de Huarte antes de la celebración del pleno de elección de nuevo alcalde”… -nótese el matiz de “antes de la celebración del pleno de elección de nuevo alcalde”-. ¿Después sí encontrarán un nuevo “concejal osado”?
Conclusión, la alcaldía para EH Bildu (lo democráticamente correcto) puesto que en el pleno de elección faltó el concejal socialista. Indudablemente, en el PSN saben que nosotros sabemos que todo ha sido un puro cambalache entre ellos y EH Bildu (con la supervisión impagable de la señora Barkos, seguro). Todo este asunto indiscutiblemente también será “plural y progresista”. La pena es que al común de los ciudadanos no nos alcance para comprenderlo plenamente. Estos sonrojos constantes a los que se ve abocada la señora Chivite y que no han hecho más que comenzar, ¿le merecen la pena? Recuerde presidenta que el tiempo pasa volando. Ya solo le quedan en ese cargo tres años y nueve meses.
Finalmente, don Ramón Alzórriz… Todo este embrollo nos lo “explica” él. Mire señor Alzórriz, prívese de decir insensateces. ¡Por favor, deje de considerarnos a quienes escuchamos o leemos sus declaraciones políticas, como un rebaño de ovejas modorras que se tragan todas sus “agudezas”! Está claro que en los partidos políticos alguien debe ser el encargado de decir barbaridades semejantes, pero, el señor Alzórriz debería autoapiadarse de sí mismo y usar esa boca que Dios le ha dado para menesteres más satisfactorios.
Con cierto cariño, reciban ambos, un misericordioso saludo.
Pablo Uriz Urzainqui