Gratitud siempre

Arancha Caballero Sagardía|

Publicado el 04/03/2019 a las 06:54

"Es de bien nacido ser agradecido" reza el refranero español y no se equivoca. La vida nos coloca en posición de elegir siempre a nuestros aliados. Y digo aliados y no amigos porque hay muchos amigos en la vida pero pocos aliados. Las diferencias se multiplican entre aliados y amigos pero lo más importante es que un aliado nunca te dirá aquello que necesitas o deseas escuchar sino aquello que te recuerda tu falla para que puedas crecer y evolucionar. Un amigo se rige por los afectos pero un aliado se guía siempre por la integridad. Independientemente del resultado que provoquen sus palabras en ti, un aliado no cejará en el empeño de hacerte ver que te estás equivocando a la velocidad de la abeja Maya. Es fácil tener amigos pero cuando se trata de aliados... la cosa ya no mola tanto. Cuán agradecidos nos sentimos por los amigos y cuán poco por los aliados. Pareciera, a simple vista, que rechazamos per se, todo aquello que tenga que ver con abrir los ojos o despertar. Es como si tu posición preferida fuera la de combatir hacia fuera "per saecuela saeculorum" con tal de mantener tu yo a raya cuando es el ego quien te domina a ti. Los amigos te apoyan en sentimientos pero los sentimientos no te sacarán de donde estás. Cuanta más enseñanza menos sentimiento y cuanto menos sentimiento mayor es la conciencia ante cualquier realidad, sea del color que sea. Los amigos acompañan pero los aliados protegen. Un aliado no necesita de tu aprobación pero un amigo deseará constantemente ser aprobado o no. El amigo no juzga pero el aliado condena con la seguridad del tiempo y la memoria. Si tienes la suerte de tener aliados, comprobarás así como "la maga" de Cortázar que la oportunidad se viste de decisiones y no de intenciones. Que hasta la cuesta más empinada se convertirá en pico plano cuando es la protección de tu conciencia la que se abre de par en par. Si eres de los que mide su haber por la cantidad de amigos te diré que tu incoherencia será directamente proporcional al tamaño de tu ego. El amigo da pero el aliado es. Y, en esta vida, prefiero ser que aparentar. El amigo sujeta pero el aliado suelta. Y soltar en la vida es casi tan necesario como respirar. A soltar se enseña pero a sujetar se aprende o no. Dime cuánto sujetas en la vida y te diré que tu libertad es proporcional. Gracias a mis dos aliados de vida por alumbrar el deseo de una vida plena en los peores momentos. Cuando la caída es libre y los sentimientos intensos. Por ser mis cómplices necesarios, compañeros y maestros. Por quererme sin condiciones, por respetar mis tiempos. Por acompañarme en el camino... por daros por entero. Por ser aliados antes que amigos... por proteger lo que tenemos. Por sujetar para soltar, por ser para dar. Por enseñar para aprender. Por vivir juntos cada oportunidad. 

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