Pretensiones despóticas
Publicado el 21/10/2018 a las 09:51
Mi agradecimiento al señor Asirón por no acotar el ámbito de aplicación del nombre de esa nueva plaza, la plaza ‘Intsumisio’. La inaugurada por el mencionado señor Asirón, a la sazón alcalde de Pamplona, en el lugar en que, durante muchos años, contemplamos los muros de la cárcel.
Esa llamada a la ‘Intsumisio’ sin fronteras nos permitirá convocar concentraciones continuamente y referidas a las cuestiones en que la ‘intsumisio’ deba ser ejercida, en estos tiempos por ser una exigencia democrática, inclusiva y progresista. Además, y siempre que convenga, moderadamente transversal. En este histórico momento, y ya en el ámbito histórico de mi memoria, yo, contribuyente de primera generación, me declaro ‘intsumiso’ ante la despótica pretensión gubernamental foral de educar sexualmente a la infancia indefensa a través de un proyecto totalitario, con ribetes despóticos, por lo que tiene de obligatorio, cuyo nombre no resulta muy aromático que digamos: ideología de género.
Un ataque ilegal, a todas luces, a la libertad de los padres únicos poseedores del derecho a educar en cuestiones tan personales, tan íntimas, tan decisivas a la hora de forjar una personalidad basada en valores familiares sin fronteras.
Es ataque también a la propia conciencia infantil y juvenil, no se les enseña a distinguir el bien del mal, según lo que se deduce de los programas difundidos.
Parece que quienes ostentan el poder viven obsesionados por el sexo. Notamos que no se movilizan con tanto ardor para difundir normas de salud bucal, por ejemplo. O de potenciar comportamientos sociales: educación: agradecer, pedir perdón, felicitar, saludar, respeto a mayores y menores, y etc.