Pensando en un agujero
Publicado el 28/09/2018 a las 09:06
Larraun, valle rural en la zona norte de Navarra, atravesado por el antiguo camino del tren Plazaola, bajo las preciosas Aralar y Mailoak. El mismo nombre da una pista de la riqueza de esta zona (lar = pasto, aun = abundancia) y nuestros antepasados ya lo sabían. Así, generación tras generación, crearon una cultura y tradición en torno al pastoreo, al monte y a la artesanía. Con el tiempo se avanzó hacia el desarrollo industrial, redirigiendo el modelo de vida del valle y pasando de un entorno tradicional a otro más industrial. Aun así, se ha conseguido mantener la esencia del valle, convirtiendo a Larraun en un entorno rural lleno de cultura y tradición. Y esta esencia es la que atrapa y encandila a cualquier persona.
Admito que estoy preocupada por el proyecto de reapertura de la cantera de mármol de Aldatz, el cual pretende convertir dicha cantera en una mina de piedra caliza extraída con explosivos. Pero este proyecto no tiene estudio de impacto medioambiental, es decir, no sabemos si afectará a la fauna local o si el aire del valle será limpio. No hay plan de voladuras, es decir, no sabemos qué explosivos van a utilizar ni si pueden contaminar las aguas subterráneas de la zona. No hay ningún estudio de vibraciones, es decir, no sabemos si los megalitos situados sobre la cantera pueden desplomarse o si la falla que atraviesa el monte se verá afectada. Sólo sabemos que los camiones transitarán por la vía verde del Plazaola, Lekunberri y Etxarri. Sabemos que las explosiones se oirán en todo el valle.
Sabemos que las zonas de pasto disminuirán. Sabemos que el turismo, los artesanos y comercios locales decaerán. Sabemos que perderemos la esencia. Larraun, valle herido de muerte en la zona norte de Navarra.