Prodigios de la actual inmigración
Publicado el 01/08/2018 a las 10:01
La inmigración, que ahora toca denominar migración, es tan vieja como la humanidad; sin embargo, esta actual masiva e indiscriminada despliega algunos efectos prodigiosos.
Por ejemplo, en cuanto a los sentimientos de la población receptora, mientras más distante se halle un ciudadano del contacto diario con estos inmigrantes, más solidario se mostrará; un efecto que adquiere paradigmática encarnación en los políticos; pero proyecta su reverso negativo en que cualquiera que la cuestione, será considerado como un racista, xenófobo, facha, etc. Igual de milagroso resulta el que convierte en buenos a todos los inmigrantes, por el solo hecho de ser inmigrantes. Y un prodigio se opera también respecto a sus cuerpos, pues aunque el mensaje oficial es que todos vienen de horribles situaciones bélicas y llegan cuasifamélicos, muchos se transforman en atletas con cuerpo de gimnasio capaces de trepar la muralla de King Kong. Como gran prodigio es que, pese a sus terribles carencias, a muchos les broten teléfonos móviles nada más pisar nuestras costas; o que, pese la cercanía, ninguno llegue a Gibraltar.
Pero uno de los mayores prodigios es que, sin existir un efecto llamada (como nos repiten continuamente los políticos y las televisiones), asistamos a una avalancha de todo un continente esperando ansioso su turno a nuestras puertas.