ITV: Inspección Tercermundista de Vehículos
Actualizado el 01/08/2018 a las 09:48
Soy una de las personas que tienen la mala pata de que su ITV caduque en julio en Pamplona. Digo en Pamplona, porque en otras ciudades tienen el problema resuelto. Trabajo en el polígono de Talluntxe y cada día veo con horror las interminables filas de coches que esperan con inexplicable paciencia, a veces a 40 grados, que les toque el turno de cumplir con la ley. La media de espera ahora mismo está en 3 horas y el riesgo, además, de que después de esperarlas se cierre la admisión de vehículos es real. Hoy me he propuesto, para celebrar mi primer día de vacaciones (trabajando es poco mejor que misión imposible ) pasar la ITV definitivamente después de 3 intentos fallidos, así que me he levantado a las cinco de la mañana para cumplir con mi obligación ciudadana de tener mi coche en regla. A las seis menos cuarto de la mañana he inmortalizado con una fotografía mi hazaña de estar en quinta posición en la fila para enviarla a mi familia en señal de triunfo. A las siete y cinco de la mañana he decidido calmar mi estómago y mi entumecimiento con la imperdonable idea de dar una vuelta a la manzana y tomar un café e ir al servicio (recuerde hacerlo siempre antes de ir a pasar la ITV ). A las siete y veinte he vuelto para seguir en mi puesto. Pero para mi incredulidad y sorpresa la empresa había decidido abrir la verja sin previa notificación ni aviso y más de 120 coches han sorteado el mío para pasar por delante y dejarme en el puesto 129, con lo cual mi tiempo de espera pasaba a ser de aproximadamente de 5 horas desde mi llegada a la ITV. Admito mi estupidez por abandonar mi coche en semejantes circunstancias. Les prometo que no volverá a pasar. Me comentaba un empleado que mi imperdonable error no era “lógico”. Me pregunto qué lógica hay en tener una ITV sin cita previa y obligar a los conductores a sufrir una interminable fila . ¿Y si esto pasara con el DNI o con el médico del Centro de Salud? Si es usted como yo, uno de los de la mala pata de que caduque su ITV en julio o agosto, le mando desde estas líneas mi más sincero pésame y, si va mañana, le invitaré a un café que, por supuesto, llevaré en un termo.