Círculos
Publicado el 06/07/2018 a las 08:15
Teniendo en cuenta el final, cabe recordar que aquí ya hubo círculos antes de los actuales de Podemos. Y que fueron círculos de “la gente”: sus miembros solían ser de nivel económico bajo. El testimonio siguiente muestra la actitud de aquellos navarros humildes en lo referente a la solidaridad y al bien común: “Artajona era un pueblo labrador en el que siempre ha habido un espíritu cooperativista y de solidaridad cristiana …: así la Sociedad de Corralizas y Electra … compuesta por los cabezas de familia del pueblo. Se creó cuando la Ley de Desamortización: entonces la gente de Artajona se juntó y compraron entre todos las tierras que se vendían. De esta forma quedaban en manos de todos: luego se administraba aquello para que los que no tenían nada tuvieran derecho a un trozo de tierra, para que tuvieran algo para comer, una especie de cooperativa que ha hecho mucho bien al pueblo”. Según esto, la gente de aquellos círculos, siendo anticomunista, valoraba la propiedad común y subordinada al bien de las personas. Su idea de la propiedad se nos dice que era cristiana. De la propiedad y de todo, porque su visión de la vida era radicalmente cristiana, nada o poco materialista o egocéntrica. Quizás no fue casual que al debilitarse su componente religioso hace cuarenta y tantos años, derivaran hacia un socialismo autogestionario. Antes de eso, muchos integrantes de aquellos círculos hablaban vascuence, pero a diferencia de sus contemporáneos seguidores de Sabino Arana, eran cien por cien españoles y no creían pertenecer a una raza superior (tenían claro que todos somos por igual hijos de Dios) ni tenían delirios independentistas. Algo de lo anterior queda confirmado con una breve cita del mismo testimonio: “De la gente que estábamos en el círculo, casi todos éramos labradores, gente sencilla: de las casas más fuertes del pueblo, ninguno era (de los círculos)…: (eran) o republicanos o nacionalistas”. Aquellos antiguos círculos fueron los círculos carlistas (las dos citas: del libro “Requetés” (pg. 837) de P. Larraz y V. Sierra).
Los círculos cumplieron funciones varias: de recreo, de formación y acción política, de educación en sentido amplio en cuanto que orientaban a sus miembros a vivir con sentido transcendente, con principios firmes, con honestidad y veracidad. Con lo visto se adivina que en bastantes aspectos eran la antítesis de los círculos de hoy de Podemos. Por ejemplo, si a los podemitas les gustan Venezuela o Cuba, aquellos círculos aborrecían las dictaduras comunistas, entre otras razones por su ateísmo. También eran antirrevolucionarios, por ser fieles a la tradición, a las ideas y creencias de sus padres (excesivamente fieles quizás a ciertas estructuras económico-políticas que no merecían tal fidelidad), y por tanto nada partidarios de echar abajo lo existente para empezar de cero. O sea lo contrario del adanismo pedante de los líderes de Podemos, presuntamente capaces de crear un mundo nuevo y superior. Gente austera, recta, sin doblez, veraz, de vida sólida y con sentido. Estarían en las antípodas de tantas vidas instaladas hoy en el materialismo, el hedonismo, el vacío que se seudollena de palabrería, de pavoneo, de autoengaño, de superficialidad … actitudes tan frecuentes entre nosotros, y muy presentes en los líderes de Podemos. También en las antípodas de la posverdad. Pensarían que hemos perdido el Norte si vieran instaurados el derecho al aborto, la igualación del matrimonio heterosexual y el homosexual, la falta de hijos …
Muchos pueblos navarros reviven en verano aspectos de su pasado. Algunos, su pasado carlista (no hace mucho la batalla de Lácar) pero sólo lo externo: uniformes, fusiles … Estaría bien que recuperasen aspectos de lo interno: ciertas creencias, valores y actitudes de aquella gente de los círculos: honradez, fidelidad, veracidad, austeridad, religiosidad, amor a España ...). Y estaría mejor que nietos y biznietos de los miembros de aquellos círculos adaptasen al hoy lo valioso que hubo en ellos. Y que rectificasen el proceso degenerativo que llevó del carlismo al abertzalismo en muchas zonas de Navarra.