Una ratonera peligrosa en la incorporación a la autopista AP-15


Actualizado el 28/10/2026 a las 08:14
Quiero llamar la atención sobre una situación de peligro que se repite con frecuencia en la salida de Pamplona dirección Zaragoza (salida sur de la PA-31), en el tramo de incorporación a la autopista AP-15, KM 83.
Se trata de una zona de confluencia de cuatro carriles donde los vehículos que salen de Pamplona y los que vienen incorporándose de la autopista dirección el Polígono Industrial Talluntxe/Noain se cruzan en un espacio corto. Especialmente en las horas punta de la mañana, alrededor de las nueve o incluso antes, se producen importantes retenciones de vehículos que intentan acceder al polígono. Como consecuencia, muchos días los dos carriles de la derecha (el de acceso al polígono y el de salida de Pamplona que se incorpora a la AP-15) quedan prácticamente bloqueados en este punto, llegando incluso a detenerse por completo el tráfico
El peligro es doble. Por un lado, los vehículos que se incorporan desde Pamplona, lo hacen ya a una velocidad considerable y no disponen de suficiente visibilidad para advertir con antelación que tanto el carril de incorporación como el carril derecho están detenidos. Esto puede provocar frenazos bruscos y situaciones de riesgo para los conductores que llegan por detrás y se encuentran repentinamente con una retención.
Por otro lado, los conductores atrapados pueden verse tentados a cambiarse a los dos carriles de la izquierda. Sin embargo, por estos últimos circulan vehículos en dirección Zaragoza a velocidades de hasta 120 km/h o incluso superiores. La diferencia de velocidad entre unos vehículos detenidos y otros que circulan a gran velocidad convierte cualquier maniobra de cambio de carril en una situación potencialmente muy peligrosa.
No hablo únicamente desde la preocupación de quien transita habitualmente por esa zona. Hace veinte años sufrí un accidente en ese mismo tramo cuando me incorporaba a la AP-15 encontrándome con la circulación de los 4 carriles completamente detenida y que me provocó un latigazo cervical, cuyas consecuencias todavía arrastro. Por eso, cuando observo cómo prácticamente a diario se repite esta situación de peligro y habiendo además visto con mis propios ojos varios accidentes producidos en la misma zona, hago un llamamiento a los organismos responsables para que, por favor, estudien este tramo de concentración de accidentes y tomen las medidas oportunas.