Años de aprendizaje al lado del Padre Sagüés


Publicado el 28/10/2026 a las 05:00
“Vas a aprender mucho viniendo aquí”. Fue una de las primeras frases que me dijo el Padre Sagüés cuando me ofreció entrar en la orquesta del colegio. Por aquel entonces apenas lo conocía, y no sabía cuánta razón llevaba.
Fueron muchos años de la Orquesta Loyola Magis, años de sus “cuchu-cuchus”, de esa manera tan característica que tenía de apretar las manos, de tocar música sacra y obras compuestas por él mismo, y de saber que, si tocabas bien la obra, te iba a decir que tenías un 9, porque la perfección solo existe para los ángeles.
Pero no solo fue tocar en una orquesta. También fueron años de oraciones, años en los que nos enseñó lo que era ponerse al servicio de los demás y dar siempre antes de recibir. Cuando lo trasladaron a Loyola, nos seguíamos llamando en los cumpleaños. Una vez le pregunté por qué me llamaba siempre el día anterior a cumplir los años y me contó (puede que en broma, puede que no) que lo hacía porque él decía que cumplía el día de Santa Cecilia, pero realmente era un día antes. Ayer venía en el periódico la noticia de su fallecimiento, y contaban que había nacido el día de Santa Cecilia.
San Agustín decía que la relación con los que han partido continúa a través de la oración. Hoy nos toca rezar por el que tantas veces rezó por nosotros.
Descanse en paz, Padre Sagüés. Por aquí seguiremos escuchando el Oboe del Padre Gabriel, estoy segura de que desde el cielo él también lo escucha.