Los encierros y el consejero de Salud


Publicado el 16/07/2026 a las 05:00
Uno de estos días he visto en televisión al consejero de Salud acompañando y visitando a los equipos médicos en el encierro. Se le veía relajado y contento, algo poco habitual en él en otras ocasiones. El servicio médico del encierro de Pamplona coordinado por SOS Navarra y formado por Cruz Roja, DYA y el Servicio Navarro de Salud, es fundamental en estas fiestas, demostrando cada día su eficacia, rapidez y cercanÍa con los lesionados, resolviendo los problemas a pie de calle y valorando su traslado al hospital si es preciso.
Dan una imagen impecable de la sanidad navarra y la opinión pública es unánime en calificar al servicio médico del encierro como excelente. Parece que Navarra sigue siendo un lugar de referencia sanitaria y que todo funciona exactamente igual que en los encierros. Nada más lejos de la realidad.
En fiestas, en el hospital sigue trabajando todo el colectivo sanitario al que el Dr. Domínguez tiene tan descontento. Me parece bien que el consejero se deje ver en los encierros con este magnífico equipo presumiendo de profesionales, pero sería mejor que atendiera las reivindicaciones pendientes en hospitales y centros de salud de toda Navarra.
Una de las últimas protestas que tiene indignada a una parte de la Ribera es el cierre de las urgencias de Fustiñana. Los vecinos afectados rechazan con contundencia esta medida, mientras que desde la consejería mantienen que este servicio no es rentable por su poca demanda.
El consejero sabe que las urgencias no se programan, un día pueden acudir dos personas y al siguiente veinte. No se mejora la eficiencia frente a la falta de personal cerrando un servicio de urgencias, que es necesario y da tranquilidad a estos pueblos. Dr. Domínguez, no estropee algo que funciona y busque otra solución, ya que la falta de médicos no es excusa para cerrar este servicio. Lo correcto sería mejorar las condiciones de los contratos y hablar con los representantes de los afectados, que públicamente dicen que habÍa médicos dispuestos a ocupar esas plazas. Dé una vuelta por Fustiñana y resuelva todo el malestar que ha creado.
María Jesús Arrondo Ibáñez