La carta que nunca leerás


Publicado el 16/07/2026 a las 05:00
Después de este paso por el infierno, pensé en dejar de celebrar lo que siempre me había hecho tanta ilusión hacerlo, mi cumpleaños. Entonces pensé, por otro lado, que si no lo hacía, todo en lo que tú creías y nos habías enseñado, no serviría de nada.
Siempre nos has dicho, pese a las adversidades de todo lo que hemos pasado, que todo tenía solución, menos la muerte. A ti te llegó de forma muy injusta y demasiado pronto, y estoy tan enfadada con la vida por eso… pero luego, oigo en mi cabeza ese tierno, “cariño, la vida es muy injusta, pero siempre estaremos juntos y eso es lo que importa”, e intento no desplomarme y pensar que te encantaría que siguiéramos con nuestras propias “tradiciones familiares” que desde que tengo uso de razón, y pese a ser ya mayores, seguimos manteniendo. Ese bloque familiar que los yayos crearon y vosotros seguisteis, prometo seguir manteniendo, porque al final, una infancia feliz, una vida más que plena de cariño y recuerdos que te hacen llorar y reír a la vez, es lo único que nos queda. Esta carta que nunca leerás… pero que escribo para que la gente que te conocía y la que no, sepa que fuiste el hombre de mi vida: valiente, entregado, cariñoso, exigente, autoritario, leal, humilde, honrado, con valores que igual muchos no entendieron en su momento, pero que son reales y el sostén que nos ha mantenido hasta que nos has dejado.
En esta carta que nunca leerás… quiero expresar el vacío que nunca se va a llenar, una tristeza que siempre va a estar, y que todavía no sé cómo voy a poder sobrellevar. Esta carta que nunca leerás… será mi promesa de que me esforzaré en ser alguien del que estarías orgulloso, y tu recuerdo, tus enseñanzas, el calor de tus abrazos, el sonido de tu voz, tu olor, las fotos que tanto adorabas, serán mi motor. Cuidaremos a mami como ella lo hizo con contigo y como tú lo hubieras hecho con ella. Como vosotros lo hicisteis con nosotras. Ese amor será nuestro motor.
Esta carta que nunca leerás… va dirigida a aquellos/as que piensan que algo no tiene solución, pero que en realidad, depende de nosotros/as, de la importancia que le queramos dar o de lo que somos capaces de hacer para solventarlo.
Fuiste valiente, como poca gente sabe lo que esa palabra realmente significa y supone, y en los últimos momentos te aferraste a la vida con nosotras como jamás nadie podrá imaginarse, porque no querías irte… pero lo hiciste y solo por ese coraje, templanza, esfuerzo titánico… hoy celebraré el cumpleaños más triste de mi vida. Te quiero papito. Siempre juntos.