Jesús Berisa Berisa, agricultor, hostelero, guía turístico...


Actualizado el 06/09/2026 a las 08:43
Jesús Berisa Berisa (1934-2026) fue un hombre inquieto, trabajador y emprendedor, profundamente ligado a Azagra, donde desarrolló buena parte de su vida y al que dedicó sus últimos años como guía y embajador de su historia.
Nació en 1934 y fue el segundo hijo de la familia, después de su hermana Gloria, ya fallecida. Desde muy joven mostró una agilidad fuera de lo común. Como nunca llevaba las llaves de casa, tenía por costumbre trepar por la canalera hasta alcanzar su habitación. Aquella habilidad le valió entre sus amigos el apodo de El Gato, un sobrenombre que acabaría formando parte de su historia.
Siempre lamentó no haber podido estudiar más, aunque su inquietud por aprender le llevó a una academia de Calahorra, donde adquirió conocimientos de matemáticas y contabilidad que le serían de gran utilidad a lo largo de su vida. En 1961 contrajo matrimonio con su prima carnal Teresa. Juntos formaron una familia y tuvieron cuatro hijos: Manolo, Elvira, Jesús y Carlos.
Jesús fue, ante todo, un hombre trabajador e inquieto. Durante años se dedicó a la agricultura en los parajes de Argadiel y El Monte, pero su carácter emprendedor le llevó a explorar otras posibilidades.Llegó a plantearse, junto a su cuñado Rafael, la compra de unas lonjas para dedicarse al negocio de vinos y licores. Finalmente, Teresa consiguió hacerle desistir de aquella aventura empresarial.
Su compromiso con su pueblo le llevó a participar en la vida pública. Fue concejal del Ayuntamiento de Azagra durante cuatro años, compartiendo cartera con su cuñado Tomás. Pero fue en 1985 cuando un intercambio de un solar y un almacén cambió el rumbo de su vida. Lo que inicialmente estaba destinado a convertirse en un supermercado IFA terminó transformándose, apenas un mes antes de su apertura, en un restaurante: Venecia 1. Aquella decisión marcaría una nueva etapa personal y profesional.
Entre los años 1990 y 1995, después de superar el examen para obtener el título, se convirtió en el capitán del Venecia 7 Vidas, vinculado al paraje de La Barca. El río se incorporó así a una vida que siempre había estado estrechamente ligada a su tierra.
En sus últimos años encontró otra forma de seguir haciendo aquello que siempre le había gustado: hablar de su pueblo. Ejerció como guía turístico, mostrando Azagra a quienes lo visitaban y, sobre todo, transmitiendo su conocimiento y su cariño por sus calles, sus lugares y su historia.
Jesús Berisa deja atrás una vida marcada por el trabajo, la curiosidad, el espíritu emprendedor y, por encima de todo, el profundo amor por su familia y por Azagra.
Una vida llena de caminos: los de la agricultura, los del negocio, los de la política local, los del río y los de la memoria de un pueblo al que quiso contar y hacer querer.
*El autor es hijo del fallecido