Salud
¿Los huevos tienen efecto Ozempic? Boticaria García aclara el viral del verano
Las redes sociales se han llenado de vídeos que aseguran que los huevos tienen "efecto Ozempic". Pero, ¿qué hay de cierto en esta afirmación? Boticaria García desmonta uno de los virales del verano y explica por qué comparar un alimento con un medicamento puede llevar a confusión.


Actualizado el 05/08/2026 a las 08:15
Durante las últimas semanas, TikTok e Instagram se han inundado de publicaciones que presentan a los huevos como una alternativa natural a Ozempic. El argumento suele ser el mismo: al ser ricos en proteínas, favorecen la liberación de GLP-1, una hormona relacionada con la saciedad, por lo que tendrían un efecto similar al del conocido fármaco para la obesidad.
Sin embargo, la farmacéutica y divulgadora Boticaria García asegura que esta comparación es engañosa. En un vídeo publicado en Instagram, explica las diferencias entre el GLP-1 que produce nuestro organismo tras comer determinados alimentos y el que proporcionan medicamentos como la semaglutida, principio activo de Ozempic.
¿LOS HUEVOS TIENEN EFECTO OZEMPIC?
La respuesta corta es no.
"Decir que los huevos tienen efecto Ozempic es como decir que una bicicleta tiene efecto Ferrari porque los dos tienen ruedas", resume Boticaria García para ilustrar que, aunque ambos comparten un mecanismo relacionado con el GLP-1, su funcionamiento en el organismo es completamente diferente.
Los huevos son un alimento muy nutritivo y una excelente fuente de proteínas. Estas proteínas estimulan la liberación de GLP-1, una hormona intestinal que ayuda a aumentar la sensación de saciedad después de comer.
Pero ahí terminan las similitudes.
¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE EL GLP-1 NATURAL Y LA SEMAGLUTIDA?
Según explica la divulgadora, el GLP-1 que genera el cuerpo tras ingerir alimentos tiene una vida muy corta.
Apenas permanece en la sangre entre uno y dos minutos porque una enzima llamada DPP-4 lo degrada rápidamente.
Entonces, ¿por qué los huevos sacian durante horas?
EL "EFECTO FREGADERO": LA EXPLICACIÓN DE BOTICARIA GARCÍA
Para resolver esta duda, Boticaria García utiliza una comparación muy visual que ha bautizado como el "efecto fregadero".
Imagina un fregadero con el desagüe abierto. El agua desaparece enseguida, pero mientras el grifo siga abierto, continuará entrando agua.
Eso mismo ocurre durante la digestión. Aunque cada molécula de GLP-1 dura muy poco tiempo, el intestino continúa produciéndola mientras se digieren los alimentos. Por eso la sensación de saciedad puede mantenerse durante varias horas.
En otras palabras, los huevos no prolongan la vida del GLP-1, sino que favorecen que el organismo siga liberándolo mientras dura la digestión.
¿POR QUÉ OZEMPIC DURA MUCHO MÁS?
Aquí es donde aparece la gran diferencia.
La semaglutida, el principio activo de Ozempic, ha sido diseñada específicamente para resistir la acción de la enzima DPP-4. Además, se une a la albúmina, una proteína presente en la sangre que la protege y retrasa su eliminación.
Gracias a estas modificaciones, su vida media ronda una semana, motivo por el que este medicamento suele administrarse una vez por semana.
Como resume la farmacéutica, con los huevos, el "grifo" del GLP-1 permanece abierto mientras dura la digestión. Con la semaglutida, la señal de saciedad continúa activa durante días. Comer más huevos no equivale a tomar Ozempic
Boticaria García insiste en que aumentar el consumo de huevos no produce un efecto comparable al de la semaglutida.
Los huevos ayudan a saciar porque forman parte de una alimentación rica en proteínas, pero no sustituyen un tratamiento farmacológico.
"La obesidad puede tratarse con muchas estrategias", recuerda la experta. La alimentación, el ejercicio físico, el descanso y el control del estrés constituyen la base del tratamiento. En algunos pacientes, y siempre bajo prescripción médica, también pueden formar parte de la estrategia medicamentos como la semaglutida.
EL PROBLEMA DE CONFUNDIR ALIMENTOS CON MEDICAMENTOS
La divulgadora también critica la proliferación de contenidos virales que presentan alimentos como si tuvieran los mismos efectos que un medicamento.
"Cuando alguien en redes hace algo que funciona, cientos de influencers van detrás y lo copian sin cuestionarse la veracidad de lo que afirman", señala.
Y lanza una reflexión final que resume el mensaje del vídeo:
"Confundir medicamentos con alimentos no hace más grande al alimento; hace más pequeña la ciencia".