Maneras de vivir
Beber agua caliente en ayunas, la última moda 'healthy': ¿es tan beneficiosa como nos la venden?
Es una herencia de la cultura oriental


Publicado el 18/04/2026 a las 05:00
TikTok es una fuente inagotable de modas. La última tiene que ver con lo que desayunamos. Resulta que ahora hay cientos de perfiles que nos aconsejan que, nada más pongamos un pie en el suelo, nos tomemos un buen vaso de agua... ¡caliente! Así, a palo seco. Sin ninguna infusión de por medio. Al parecer, según dicen todos estos perfiles, es buenísimo para nuestro sistema digestivo.
A Gonzalo Guerra, director del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED) de Madrid, no le pilla por sorpresa el tema. Muchos de sus pacientes se lo han preguntado antes de verlo en las redes. Y también ha visto estudios científicos sobre este asunto. Así que no queda otra que descartar que se trate de una chorrada más de esas que se hacen virales. Otra cosa es si realmente es tan buena como lo venden.
De entrada, lo que sí se puede decir alto y claro es que beber agua caliente en ayunas "no provoca ningún perjuicio ni daño en nuestro estómago o en nuestro intestino". Aunque es importante precisar la temperatura: caliente sí, hirviendo no, señala el especialista. "Está demostrado que el consumo de té a mucha temperatura se asocia con determinadas patologías del esófago", prosigue. Una situación que se ha visto, sobre todo, "en las culturas orientales, que consumen mucho más té que nosotros".
DESDE ORIENTE
Precisamente de ellas viene esta recomendación que ahora triunfa en TikTok. En China es una práctica muy arraigada a la que se le atribuye un mayor bienestar físico. Se dice que favorece la digestión, que también mejora la circulación y que facilita que expulsemos las toxinas del cuerpo. Y en la rutina ayurvédica, un sistema médico tradicional y pseudocientífico originario de India, es una práctica fundamental que estimula "el fuego digestivo y equilibra los doshas", entre otras cosas.
Con esas ideas de referencia, ahora lo recomiendan muchos influencers de estilo de vida y hábitos saludables. Desde el CMED tiran de la ciencia para llegar al fondo del asunto. "No hay estudios que corroboren fehacientemente todos estos hechos", señala Guerra. Sin embargo, sí existen casos publicados donde beber agua caliente ha tenido "algún posible beneficio" en determinados "trastornos digestivos funcionales, especialmente a nivel intestinal".
- ¿Y qué hay de sus poderes detoxificantes?
- No es algo especialmente demostrado. Es decir, el agua per se ya lo tiene, nos ayuda a depurar toxinas a base de forzar la función del riñón. Y determinadas infusiones también pueden tener un efecto beneficioso sobre nuestro hígado. Pero que la temperatura del agua sea más alta o más baja no está claro que pueda mejorar o aumentar el efecto.
CUIDADO CON EL FRÍO
Lo que sí está más claro -"y sobre de lo que hay alguna publicación más"- es que la temperatura del líquido influye en la digestión. Concretamente, "el consumo de agua, infusiones o líquidos calientes puede ayudar a que sea mejor". Vamos, que ese consejo tan de abuela de no beber nada muy frío porque luego nos va a doler el estómago sí tiene base. "Nuestro estómago está a entre 36 y 38 grados", explica el médico. Si tomamos un refresco a 10, se produce un "shock térmico" que puede hacer "que nuestra mucosa gástrica se resienta o que se contraigan el estómago y el intestino".
Otro de los puntos que todos estos creadores de contenido resaltan sobre la práctica de beber agua caliente en ayunas es que también ayuda a ir al baño. Y nadie va a poner en duda si a determinadas personas les sucede. Pero si buscamos realmente ese efecto, deberíamos tener en cuenta otros estudios (son bastantes, el último es de marzo de 2024 en mujeres sometidas a una cesárea): los que indican que para eso en concreto, mejor que tomemos un buen café solo, cargadito, y ya tenemos nuestra visita al váter asegurada. La razón no está clara, pero ¿a quién le importa eso?
