La peligrosa moda por el cuidado de la piel que obsesiona a los adolescentes: "Hay un consumo excesivo de productos innecesarios"
Alergias, dermatitis y problemas de autoestima, algunas de las consecuencias que provoca esta tendencia


Actualizado el 21/02/2024 a las 09:19
Prueba a escribir #skincare (en español, cuidado de la piel) en la barra de búsquedas de TikTok o Instagram y se abrirá a una puerta a un mundo en el que las palabras ‘skincare rutine’, ‘skincare mercadona’ o ‘skincare niñas’ suman miles y miles de búsquedas. Algunas de ellas, de menores. ¿Se nos ha ido de las manos la preocupación por el cuidado de la piel? Cada vez son más las adolescentes que acuden a consultas dermatológicas arrastradas por una tendencia en auge que les lleva a “una obsesión por el cuidado de la piel”, explica la dermatóloga de la CUN Pilar Gil. “Me he encontrado con jóvenes de 15 años que llegan a consulta y te dicen: quiero que me pautes una rutina facial. ¿Cómo que una rutina facial? Una piel adolescente solo necesita limpieza, hidratación y protección solar”, cuenta.
“Hay una preocupación y un consumo excesivo de todo lo que tiene que ver con el cuidado de la piel”, valora Pilar Gil. “A mi consulta han llegado pacientes jóvenes con los 10 productos que utilizan; te explican cada cuánto lo aplican y para qué lo usan, y no es que lo hagan mal, pero no es necesario tener tantos”, cuenta. La llamada ‘cosmeticorexia’, la adicción de niñas y adolescentes a la compra y uso de cosméticos provoca no sólo consecuencias físicas, sino también a nivel mental como problemas de autoestima, según los expertos. “Ha habido un boom con el cuidado de la piel, sobre todo con las redes sociales y con la cantidad de información que podemos encontrar”, analiza la farmacéutica María Gironés, quien a través de su perfil @farmatrendy divulga consejos en redes sociales sobre dermofarmacia. “A la hora de recomendar productos, debemos enfocar muy bien a qué tipo de piel o para qué edad estamos recomendando algo”. “Hay personas que cogen todas las recomendaciones, incluso las que no son para su tipo de piel, y las siguen”, añade.

Y es ahí donde empiezan los problemas. La dermatóloga Pilar Gil explica que a su consulta llegan dos tipos de casos: aquellos pacientes con una dermatitis provocada por el contacto tipo alérgico (“aquí el problema es que si tienen una rutina de 10 productos es más difícil encontrar qué producto le está provocando esa alergia”), y aquellos que presentan una dermatitis irritativa “por excesiva aplicación de productos”. En estos casos, no hay una alergia, pero la piel reacciona porque no tolera la suma de todo lo que se está aplicando. “Para tratar un acné adolescente es más eficaz y barato comprar un antibiótico recetado por un médico que una crema que han visto recomendar por redes”. “Va a satisfacer las mismas necesidades y va a solucionar el problema por menos dinero”, cuenta. “Hay una obsesión por comprar muchos productos”, añade.
Cada vez es más habitual ver en las autopautadas rutinas de cuidado de la piel ácidos o ingredientes antiarrugas como el retinol, pero no son aptos para todos los públicos. “El retinol es un producto antiarrugas, pero las adolescentes lo usan para iluminar la piel”, detalla Pilar Gil. “En una piel seca, este producto produce irritación, sobre todo en zonas más sensibles como las comisuras de los labios”. “Hay otros ingredientes más adecuados para el acné que el retinol y no lo recomendaría en pieles jóvenes”, dice. “Tampoco es necesario emplear ácidos glicólicos en grandes concentraciones”, añade. “O hacerse limpiezas profundas en centros especializados. A una piel joven le vale con la limpieza diaria o hacerse un peeling en casa”, dice.
OBSESIÓN POR LA FOTOPROTECCIÓN
A pesar del énfasis de los expertos en protegernos del sol, llevarlo al extremo tampoco es lo recomendable. “Hay una obsesión con la fotoprotección. En una ciudad como Pamplona no es necesario ponerse una crema protectora de factor 50 todo el año, y mucho menos en invierno”, cuenta. “Hay que actuar con cabeza, si vas a hacer deporte al aire libre o estar en la calle mucho rato sí es necesario, pero si solo vas a salir a la calle para ir de tu casa a la universidad, no tienes que aplicarte crema solar en invierno”, cuenta Pilar Gil.
EL RETO DE LOS PROFESIONALES
Como profesional sanitaria que trabaja en la divulgación en redes sociales, la farmacéutica María Gironés analiza que el reto al que se enfrentan perfiles como el suyo es que no vale con estar presentes en redes como Instagram y TikTok, sino que además deben “emplear su lenguaje y vocabulario y hablar su idioma”. Y poner el foco en los perfiles. “Sé que hay mucha información en redes sociales, sobre todo para adolescentes, pero yo les diría que tengan en cuenta quién está dando ese mensaje y que recurran siempre a profesionales de la piel como dermatólogos o farmacéuticos”. “Al final lo importante es disfrutar de cada día, no obsesionarse y no mirarse tanto al espejo”, termina la dermatóloga Pilar Gil.
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