National Geographic se adentra en el bosque del norte de Navarra que oculta leyendas entre hayas milenarias

La revista dedica un reportaje al "hayedo más misterioso de Urbasa", próximo al nacimiento del Urederra y rodeado de formaciones rocosas únicas, esconde rutas, historias y folklore ancestral en Navarra

Bosque encantado de Urbasa
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Bosque encantado de Urbasa
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Diario de Navarra

Publicado el 22/09/2025 a las 08:41

Lejos de los circuitos más conocidos, en la sierra norte navarra permanece oculto un bosque de extraordinaria belleza, donde el otoño tiñe la naturaleza con destellos dorados, ocres y rojizos y que protagoniza un reportaje de National Geographic

Se trata de un espacio que, según explica la revista, ha permanecido entre silencios, protegido por sus propias leyendas y por la espesura de un hayedo que parece emerger de un cuento ancestral, a la espera de exploradores que busquen algo más que senderos: magia, misterio y un paisaje envolvente.

Este enclave, denominado popularmente 'bosque encantado', ofrece una ruta circular de unos 8,8 km (ida y vuelta), ideal para quienes buscan recorrer lugares poco transitados en el otoño de 2025, cuando la caída de las hojas y la niebla renuevan el aspecto de la sierra.

A lo largo de dos horas de cómoda caminata, el visitante se sumerge entre ramas entrelazadas, troncos cubiertos de musgo y formaciones rocosas que sugieren figuras legendarias. Se enmarca junto al joven río Urederra y entre vestigios prehistóricos que atestiguan una ocupación milenaria del territorio.

La ruta, de baja dificultad, está marcada por balizas de madera que atraviesan el corazón del hayedo. La senda inicial, conocida como sendero de Morterucho, proporciona alrededor de 2 km de trayecto plano, especialmente atractivo en la estación otoñal, cuando la vegetación se transforma y los suelos se cubren de un manto multicolor. 

Este paraje, que parece extraído de una fábula, permite descubrir los matices infinitos del bosque navarro: árboles de silueta fantasmagórica, grutas tapizadas por musgo y rocas retorcidas que dan pie a innumerables historias locales.

EL HAYEDO ENCANTADO Y LA SENDA DE LAS LEYENDAS

En pleno siglo XXI, este hayedo aún mantiene sus tradiciones y enigmas vivas. Destacan árboles singulares como la célebre Haya de Limitaciones, de copa esférica y siete ramas imponentes que se elevan hasta el firmamento. 

Sus raíces, parcialmente expuestas, cobijan en sus oquedades pequeños habitantes como tritones y ranas bermejas. 

Esta joya natural fue catalogada como Monumento Natural, y se encuentra en el raso de Artziarri, en el monte Limitaciones

Quienes se adentran aquí pueden sorprenderse con la fauna singular de la reserva: ardillas, gatos monteses, tejones y aves como el escurridizo cárabo, capaz de fundirse con la textura del bosque.

Para los más curiosos, el recorrido puede ampliarse ascendiendo por senderos que bordean el hayedo, en dirección a la cima de Urbasa, desde donde se avista el valle de Sakana. Durante estos tramos de mayor altura, las panorámicas abarcan hasta el horizonte, y los vuelos de rapaces marcan el ritmo de la naturaleza salvaje.

RAÍCES LEGENDARIAS Y MITOLOGÍA VASCO-NAVARRA

La atmósfera mágica que envuelve este bosque proviene, en gran parte, de la vasta tradición oral transmitida desde hace generaciones.

Se cuenta que, hace siglos, gigantes bondadosos habitaban estos parajes, conviviendo en armonía con rebaños y pastores. Una noche de tormenta, en un arrebato de temor, los lugareños persiguieron a estas criaturas, y uno de los gigantes ocultó a su hijo en lo más profundo del bosque. 

Al regresar tras el caos, nunca lo encontró. Desde entonces, la leyenda dice que el gigante padre recorre incansable la espesura, portando viejos juguetes infantiles con la esperanza de atraer a su hijo perdido.

Además, el folclore local asegura que seres mitológicos como Basajaun, Mari o Sugaar también encuentran refugio entre las sombras de Urbasa, donde el pastoreo y la caza datan de hace milenios. En 2025, todavía se mantienen estas actividades, lo que preserva un vínculo con la historia que se palpa en cada rincón de la sierra.

PATRIMONIO CULTURAL ENTRE AGUA Y PIEDRA

Uno de los grandes atractivos de este territorio es su riqueza geológica y natural. No solo es posible disfrutar del hayedo encantado, sino que el recorrido enlaza con otras rutas populares, como el Camino de Sal, también conocido como Ruta de los Montañeros, que durante siglos conectó las localidades de Salinas de Oro y Estella. Este camino, de 20 kilómetros, se empleaba para el transporte de sal, esencial en la economía de la región desde tiempos remotos.

Igualmente, la senda de 7 kilómetros hasta el nacedero del Urederra es de las más frecuentadas por amantes de la naturaleza de toda España. Catalogado como Reserva Natural, el manantial de Urederra ofrece un espectáculo de aguas turquesas y saltos naturales que han merecido el reconocimiento nacional e internacional por su singularidad y pureza.

PANORÁMICAS HISTÓRICAS DESDE EL BALCÓN DE PILATOS

Para culminar la experiencia, en lo alto de la sierra se ubica el emblemático Balcón de Pilatos. Desde sus 927 metros de altitud, este mirador se erige como uno de los puntos panorámicos más impresionantes de Navarra, proporcionando una visión completa de la reserva y de los vestigios que narran la presencia humana en la montaña desde hace siglos. 

Menhires, dólmenes y ermitas como la de Santa Marina relatan el poblamiento histórico y la relevancia sagrada de estas tierras en el imaginario colectivo navarro.

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