Turismo
Tres hábitats naturales de Navarra para disfrutar del paisaje y conocer su biodiversidad
La Comunidad foral alberga una variedad impresionante de climas: atlántico, mediterráneo, oceánico e incluso subalpino


Actualizado el 04/02/2025 a las 13:35
Navarra se destaca como una región de extraordinaria diversidad natural, ofreciendo un espectáculo único que fascina a lugareños y visitantes por igual. Desde la majestuosidad de los verdes valles del Pirineo, dominados por montañas imponentes y bosques exuberantes, hasta el místico desierto de las Bardenas Reales, cuya singularidad le ha valido la designación de Reserva de la Biosfera, Navarra es un microcosmos de la diversidad climática y geográfica.
Esta pequeña región española alberga una variedad impresionante de climas: atlántico, mediterráneo, oceánico e incluso subalpino en sus Valles Pirenaicos, creando un caleidoscopio de paisajes que es, sin duda, un regalo de la naturaleza. El compromiso de Navarra con la sostenibilidad es contundente, destacándose con más de un tercio de su territorio bajo protección especial.
Las dos Reservas de la Biosfera que posee, Bardenas Reales y la Selva de Irati, son testimonios de esta dedicación. La Selva de Irati, en particular, se erige como uno de los hayedos-abetales más grandes de Europa, ofreciendo 17.000 hectáreas de naturaleza salvaje.
Junto a estas, tres Parques Naturales —Señorío de Bértiz, Urbasa y Andía, y nuevamente Bardenas Reales— se extienden por 64.933 hectáreas, mientras que las tres Reservas Integrales, Lizardoia, Ukerdi y Aztaparreta, ofrecen un santuario para la biodiversidad.


Navarra avanza a pasos agigantados hacia un futuro sostenible; su iniciativa de proteger 38 Reservas Naturales, abarcando desde acantilados hasta barrancos, y 28 Enclaves Naturales, donde anidan aves como el martinete y la garza real, son ejemplos claros del esfuerzo continuo por preservar su rico patrimonio natural.
Igualmente destacables son sus 47 Monumentos Naturales, como el Bosque de Orgi y el Embalse de Leurtza, que se reconocen por su belleza y singularidad. En el ámbito internacional, Navarra no pasa desapercibida. Dos de sus lagunas, Pitillas y las Cañas, han sido reconocidas como Humedales de Importancia Internacional.
Estos ecosistemas son vitales, no solo para la conservación de la biodiversidad regional, sino también como puntos focales en el esfuerzo global por la protección del medio ambiente. Por sus senderos, cada estación revela su magia, transformando el paisaje y ofreciendo un marco idílico para los amantes de la naturaleza.
ESPACIOS EMBLEMÁTICOS PARA VISITAR
El Señorío de Bértiz es conocido como el parque natural más romántico de Navarra. Este jardín botánico único ofrece la oportunidad de conectar con la naturaleza en un entorno familiar, donde se pueden observar diversas especies de pájaros carpinteros.
Las Foces de Lumbier y Arbaiun, moldeadas a lo largo de millones de años por el río Irati, son espacios naturalmente espectaculares que también sirven de hábitat a grandes aves rapaces.
El Nacedero del Urederra ofrece un espectáculo de naturaleza con sus aguas turquesas y pequeñas cascadas. La protección de esta área es de tal relevancia que solo 500 visitantes son admitidos diariamente mediante cita previa.
En total contraste, las Bardenas Reales, el mayor desierto de Europa, destacan por paisajes casi surrealistas y un ecosistema singular.


RUTAS EN BICICLETA, ESQUÍ, PARAMOTOR, SEGWAY Y 4x4
Navarra se transforma constantemente, ofreciendo innumerables oportunidades para el turismo activo. Ya sea practicando senderismo a través de las rutas que cruzan la región, como el famoso Camino de Santiago, o explorando las infinitas y panorámicas rutas ciclistas.
La comunidad trabaja con esfuerzo por fomentar la seguridad y respeto hacia los aficionados a la bicicleta, proporcionando miles de kilómetros de rutas señalizadas.
Los aficionados a las emociones extremas también tienen su lugar en Navarra, donde las opciones de aventura son diversas. Desde practicar esquí en las estaciones de Larra-Belagua e Irati-Abodi durante el invierno, hasta actividades acuáticas en verano, como rafting o vela en las numerosas zonas de baño naturales supervisadas por las autoridades.
Por último, para aquellos que buscan una perspectiva distinta, hay opciones para sobrevolar Navarra en paramotor, explorar las Bardenas en segway o 4x4, o aventurarse en el mundo subterráneo con espeleología.
La variedad y calidad de las opciones turísticas de Navarra continúan siendo un reflejo de su compromiso con sus visitantes y su entorno natural. En esta región, cualquier explorador es bienvenido a descubrir y a maravillarse con sus tesoros naturales.