Rutas veraniegas
Un paraíso natural de agua
La Cascada de Salinas de Oro, a 3 minutos del pueblo de Salinas de Oro


Publicado el 01/08/2024 a las 05:00
Una actividad para refrescarse de las altas temperaturas en Navarra o para hacer montañismo es la visita a la Cascada de Salinas de Oro. Este salto de agua es uno de los tesoros ocultos que, pese a su fácil acceso y leve desnivel, no pierde su encantadora belleza.
La cascada, situada a 3 minutos del pueblo de Salinas de Oro, cae sobre un barranco rocoso debido a la formación de un molino en el Río Salado. Está en la comarca de Estella Oriental y a 27 km de Pamplona (32 min en coche).
La ruta es sencilla y accesible. El punto de partida es en la localidad de Salinas de Oro, conocida por albergar una de las últimas producciones activas de sal de manantial en Navarra. Estas salinas, las únicas naturales que permanecen en la región, extraen su sal del Río Salado y es una de las pocas producciones de sal de manantial que permanecen en activo en Navarra.
El Río Salado es conocido por su alta concentración de sal, con 280 gramos por litro, casi diez veces más que el agua de los océanos. Se dice que bañarse en sus aguas permite flotar como en el Mar Muerto, una experiencia única para los visitantes.
Se puede aparcar en el pueblo y hay que tomar una pista poco empinada que conduce al fenómeno natural. En esta zona se toma el camino a la derecha y hay que estar atentos, ya que el desvío hacia la cascada no está señalizado. Es recomendable utilizar GPS como Google Maps para no perderse. Al dejar la pista principal, habrá que pasar por el bosque en un sendero poco definido, descendiendo un poco más se podrá ver una de las cascadas más escondidas en Navarra.
Para aquellos que buscan prolongar la excursión, es posible continuar la ruta hacia Peña Grande o visitar la ermita de San Jerónimo, ambos destinos cercanos que ofrecen vistas panorámicas y una travesía para conocer la historia y la naturaleza de la región.