Patrimonio navarro
Museo de Navarra, un lugar para vivirlo
Está ubicado en un antiguo Hospital renacentista localizado junto a las murallas en el extremo noroeste del Casco Antiguo de Pamplona


Actualizado el 05/04/2023 a las 21:51
El Museo de Navarra tiene su sede en un antiguo Hospital renacentista localizado junto a las murallas en el extremo noroeste del Casco Antiguo de Pamplona. La institución lleva más de medio siglo cuidando y custodiando las colecciones más sobresalientes del patrimonio artístico y cultural de la Comunidad foral. En sus más de 65 años de vida, el Museo de Navarra ha sabido evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos con el fin de dar un mejor servicio a la sociedad.
En una primera toma de contacto con el Museo, las personas que nos visitan se van a encontrar con un edificio de amplias dimensiones que se articula en varias plantas. Desde la sala de prehistoria, ubicada en el sótano, hasta la cuarta planta donde encontramos una muestra de las creaciones artísticas más actuales, podemos contemplar algunas de las obras y piezas más significativas del patrimonio cultural material navarro. Simplemente recorriendo estos espacios de manera consciente, tenemos la oportunidad de viajar en el tiempo y contemplar los artefactos que fabricaron los primeros pobladores de estas tierras o atestiguar que la vida cotidiana de las gentes que habitaron la Navarra romanizada no era tan diferente a la nuestra.
Conforme avanzamos en nuestro recorrido cronológico y sobre todo a partir de las salas dedicadas a la Edad Media, se pone en relieve que el arte desde sus orígenes ha sido utilizado como una forma de expresión. Artistas de todas las épocas no renunciaron a reproducir el mundo tal y como lo veían e intentaron incluso traspasar esa frontera llegando a territorios que escapan de lo real y lo tangible. El arte como una fuerza particular que nos lleva a conectarnos con experiencias y emociones desconocidas. Sin ir más lejos, la última sala que se puede visitar en la 4º planta del Museo, donde se interrelacionan las creaciones plásticas con la física o la matemática.
Pero es que el Museo de Navarra es mucho más que lo narrado hasta ahora. En su afán por ser una institución pública a la altura de los retos que demanda la sociedad del siglo XXI, la institución se reinventa en un espacio que acoge a todo tipo de personas y públicos y que propone una manera de acercarse al arte y a la cultura abierta y transversal.
El proyecto “Todo el Arte es Contemporáneo” se inauguró en 2019 y ha supuesto un punto de inflexión en el recorrido vital del Museo. Se trata de una renovación de la exposición permanente con un nuevo discurso museológico más atractivo y accesible a las personas visitantes. En definitiva, se trata de ofrecer al público otras maneras más actuales de visitar el museo apostando por buscar nuevas miradas o recorridos que conecten con nuestros intereses. Esta iniciativa ha supuesto la reforma total de la exposición permanente en sus plantas 3º y 4º, pero, además, se ha actuado en la 1º y 2º de forma puntual introduciendo obras contemporáneas para que dialoguen con obras realizadas en siglos anteriores.
Además, el Museo de Navarra acaba incorpora en sus salas de exposición permanente dos nuevas pinturas. Ambas, cada una a su manera, contribuyen a que, visibilicemos, conozcamos mejor o incluso, pongamos nombre a mujeres que son parte de nuestra historia cultural pasada y reciente. Por un lado, en la sala 3.7 dedicada al género del paisaje, tan fecundo en la mirada artística de nuestra comunidad, se expone la obra “Central de Echarri”, óleo realizado por la artista baztandarra Ana Mari Marín. Por otro lado, la sala 3.3 que bajo el título “Imágenes para ser” ofrece una reflexión sobre el género del retrato, acoge también la obra “Retrato de la Condesa de la Vega del Pozo”, María Diega Desmaissières y Sevillano, a la que sus orígenes navarros le hicieron heredera del Palacio de Dicastillo.


En cuanto a las exposiciones temporales, destacamos la recientemente inaugurada muestra antológica del pintor y escultor pamplonés, Juan José Aquerreta, uno de los artistas navarros de mayor relevancia y reconocimiento nacional e internacional. Podrá visitarse hasta el 3 de septiembre en la sala de exposiciones temporales y en la sala 3.8. Los talleres infantiles de Semana Santa también poseerán como hilo conductor esta exposición y tratarán de fomentar la creatividad y el acercamiento al arte entre los más jóvenes.
Durante el mes de abril, podremos disfrutar de la música y la danza de la mano del ciclo Abril en la capilla. Este espacio emblemático del Museo, será el escenario de varias actuaciones relacionadas con las artes escénicas. A partir de mayo, la capilla se reconvierte en lugar de exposición temporal con la muestra “Meditaciones” de la artista textil María Jiménez.
Otro de los espacios a tener en cuenta, es la sala 4.2 que se ha dedicado en exclusiva a la fotografía. Actualmente, la exposición “Nicolás Ardanaz. Una mirada esencial” está dedicada a uno de los fotógrafos navarros más interesantes del siglo XX. En la sala se pueden contemplar 33 fotografías de los temas habituales de Ardanaz: Guerra civil, retratos, San Fermín, escenas, paisajes y composiciones.
El Museo de Navarra es un espacio acogedor que siempre tiene sus puertas abiertas para que nos sintamos como en casa. Podemos acudir siempre que queramos ya que no importa cuántas veces hayamos paseado por esa misma sala o nos hayamos detenido en esa obra que tanto nos gusta. Siempre se encuentra un nuevo detalle, algo en lo que no se había reparado, una nueva emoción… Es la magia del Museo.
¿Te la vas a perder?
DATOS PRÁCTICOS
Ubicación:
Santo Domingo, 47, 31001, Pamplona
Web y contacto:
www.museodenavarra.navarra.es
museo@navarra.es
Teléfono: 848 428 926
Horario:
Martes-sábado: 9:30-14:00 y 17:00-19:00.
Domingo y festivos: 11:00-14:00
Tarifas:
General 2 €
Gratuito sábado tarde y domingo, 18 de mayo, 27 de septiembre y 12 de octubre.

