A tiro de piedra
De los Pirineos de Huesca hasta el cielo
Los Mallos de Riglos son unas formaciones geológicas situadas en el norte, y que son conocidas por ser el ‘paraíso’ de los montañeros


Actualizado el 26/08/2021 a las 09:20
El camino del cielo. Situado en el pirineo de Huesca se encuentra la ruta de los Mallos de Riglos, unas formaciones geológicas de gran tamaño con paredes verticales que llegan a alcanzar los 275 metros de altura.
Ha adquirido esta forma gracias a la elevación de los Pirineos durante la orogenia alpina. Los Mallos de Riglos están formados actualmente por conglomerados del Mioceno, sedimentos con cantos rodados de tamaño significativo (bloques y grava), con matriz de arena y cementados por carbonatos.
En el momento en el que se creó la cordillera pirenaica, la consecuente erosión provocó que gran cantidad de los materiales fueran conducidos hacia el sur por miedo de cauces que vertían sus aguas a la antigua depresión del Ebro, depositándose en este mismo y sedimentándose en enormes conos de deyección.
Con el paso de los años, los Mallos de Riglos se han convertido en un paraíso para los montañeros, los escaladores y los amantes de la naturaleza. Su descubrimiento por el montañismo se debe a algunas personalidades como Charles Dembowski, José María Quadrado y Alphonse Lequeutre.
REINO DE LOS MALLOS
La explanada que conforman los Mallos de Riglos abarca hasta tierras del Sur de la Sierra de San Juan de la Peña y comunica a su vez con el Parque de la Sierra de los Cañones de Guara. Hay quien dice que en el Siglo XI cuando reinaba Sancho III, los Mallos de Riglos junto con el Castillo de Loarre y San Juan de la Peña servían para facilitar la huída en caso de un ataque.
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