Múnich 2025: las marcas alemanas enseñan los dientes a los fabricantes de coches chinos
Tras una buena temporada recortando presupuesto en los grandes salones del automóvil, los germanos vuelven a la carga para demostrar que darán la batalla por el mercado europeo


Publicado el 21/09/2025 a las 05:00
Los salones del automóvil fueron antaño espacios donde las marcas europeas echaban el resto para mostrar al mundo sus últimos avances, sus mejores diseños y su tecnología más puntera. Gastaban auténticas fortunas para colocarse en las mejores ubicaciones, donde más visitantes pudieran devorar con los ojos el último modelo y comprobar in situ la aceptación que tendría en su lanzamiento. París, Ginebra y Fráncfort pugnaban en cada edición por ser el más grande, el más influyente de los salones europeos. Pero, como todo en la vida, tras el apogeo vino la decadencia.
La pérdida de interés del público general y las dificultades económicas que atravesaron las propias marcas tras el escándalo por el fraude en las emisiones de óxidos de nitrógeno llevaron a cerrar o empequeñecer estos grandes eventos promocionales. La crisis de la covid sirvió de excusa perfecta para ponerles punto final, al menos con los fastuosos formatos que eran ya tradición. Sin embargo, la llegada de marcas chinas ha vuelto a encender la chispa por recuperar presencia en estos salones.
Prueba de ello es lo sucedido en Múnich esta pasada semana. La ciudad alemana que tomó el relevo a Fráncfort como sede del salón del automóvil se había convertido en pasadas ediciones en el escaparate donde los chinos mostraban con descaro su determinación por conquistar el mercado europeo. Para ello, traían modelos mucho más avanzados tecnológicamente y propulsados por tecnologías híbridas y eléctricas sin réplica por parte de los fabricantes europeos.
Eso ha cambiado este año. Ante el riesgo de quedar eclipsados ante las marcas chinas sin dar la batalla, los fabricantes alemanes han hecho en Múnich alarde de todo un arsenal de nuevos modelos con los que demostrar que van a dar la batalla. El grupo Volkswagen presentó en un evento que poco tenía que envidiar a los viejos tiempos los cuatro nuevos coches eléctricos asequibles que se lanzarán el año que viene, dos de los cuales se fabricarán en Landaben y los otros dos en Martorell.
También fue la puesta de largo del primer modelo de BMW que estrenará la nueva plataforma para coches eléctricos, bautizada Neue Klasse en honor al giro que supuso para la marca bávara en los años 60 una nueva familia de coches que, durante décadas, ha supuesto el puntal de sus ventas. El nuevo iX3 se convierte así en un coche 100% eléctrico que nada tiene que envidiar a la competencia china o a Tesla.
Otro tanto ha hecho Mercedes con su nuevo GLC 100% eléctrico, un coche que no comparte nada con el modelo de combustión del mismo nombre que, en su actual generación, lleva tres años en el mercado. Tras el fiasco de la gama EQ, la marca de la estrella vuelve a la carga con un coche que nace de una nueva plataforma exclusiva para vehículos de batería. Como sucede con su primo de BMW, el nuevo GLC eléctrico dispone de autonomía, velocidad de carga, software e infoentretenimiento a la altura de los mejores de la competencia asiática.
Sin grandes novedades en lo puramente eléctrico, Porsche llevó a Múnich el nuevo 911 Turbo S que, por primera vez, integra un sistema híbrido para ayudar al clásico motor de combustión bóxer con un motor eléctrico acoplado a la caja de cambios. Con todas estas novedades, las marcas alemanas hicieron frente a una no menos apuesta china por el salón de Fráncfort, donde estuvieron presentes con las enseñas BYD, Polestar, Xpeng, Leapmotor, Dongfeng, GAC (Guangzhou Automobile Group Co.), Changan y Aito.