Medio Ambiente
El lince ibérico superará el riesgo de extinción en 2040
WWF estima que en 18 años la población de hembras reproductoras alcanzará los 750 ejemplares, una cifra que garantiza la continuidad de la especie


Publicado el 03/06/2022 a las 06:00
La organización naturalista WWF calcula que en 2040 el lince ibérico saldrá de la lista europea de animales en riesgo de extinción, en la que ingresó con el cambio de siglo, unos años en los esta especie autóctona de felino salvaje, que se había quedado reducida a un territorio mínimo en Doñana y en la sierra jienense de Andújar, estuvo a un solo paso de desaparecer. En 2002 se encendieron todas las alarmas cuando se tuvo constancia de que ya solo quedaban 94 linces en libertad en toda la península.
WWF, que con el apoyo de la Unión Europea y del Ministerio de Transición Ecológica lleva tres décadas impulsando los programas para la salvación del lince, ha logrado a través de un estudio de viabilidad poblacional determinar el punto de inflexión que permitirá garantizar la seguridad de esta especie. Sus técnicos estiman que este "hecho histórico" se alcanzará en unos 18 años, cuando, gracias al éxito y la continuidad de los programas de recuperación, habrá ya en España y Portugal al menos 750 hembras con capacidad reproductora. Si se confirma el cálculo, en ese año se alcanzará lo que se denomina oficialmente como Estado de Conservación Favorable (ECF) de la especie.
Los trabajos de técnicos, naturalistas y administraciones, que permitieron la creación de cuatro centros de cría en cautividad y la puesta en marcha de una estrategia muy estudiada y controlada para asegurar que la reintroducción posterior de estos jóvenes ejemplares en la vida salvaje era un éxito, tuvieron como resultado la multiplicación por más de diez de la población de linces en lo que va de siglo, con un último dato censal que supera los 1.100 ejemplares entre adultos y cachorros.
El éxito no está solo en la recuperación de la población de linces sino en que los ejemplares en libertad hayan vuelto a colonizar parte de sus hábitat tradicionales, las dos vertientes de Sierra Morena (la andaluza y la manchega), los Montes de Toledo, el valle extremeño de Matachel y el valle del Guadiana portugués. En este esfuerzo, además de WWF y el ministerio, se han implicado de forma directa instituciones como las juntas de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha y el Gobierno de Portugal, que contaron con la colaboración de varios centenares de propietarios de fincas y de asociaciones de cazadores.
NO BAJAR LA GUARDIA
El proyecto medioambiental europeo también ha permitido mejorar los sistemas de seguimiento de la especie a través de la plataforma 'online' WildBook for Iberian Lynx, que posibilita tanto el almacenaje de los catálogos de imágenes de fototrampeo empleadas en el seguimiento de la poblaciones de lince como la fotoidentificación de individuos mediante inteligencia artificial. WWF hizo pruebas que consiguieron optimizar la construcción de vivares para conejos, principal presa del lince ibérico. Durante estos experimentos, la organización llegó a construir cerca de 150 vivares de diferentes tamaños, comparando su efecto sobre la población de conejos y obteniendo finalmente el modelo más eficiente.
"Gracias a este y a otros muchos proyectos de conservación se ha ido mejorando el estado de esta especie y se ha logrado que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) rebajara en 2015 la categoría de amenaza del lince ibérico de riesgo de extinción a 'en peligro'", según Ramón Pérez de Ayala, experto en lince ibérico de WWF España.
"Sin embargo -advierte Pérez de Ayala-, hay que seguir trabajando de forma intensa y coordinada con todas las administraciones implicadas en la conservación de esta joya de nuestra naturaleza para que continúe la tendencia favorable. Solo así conseguiremos que en un futuro próximo el lince ibérico deje de ser una especie amenazada".