Consumo
Ya no los verás en hoteles, restaurantes y cafeterías: estos son los envases que desaparecerán por la nueva normativa europea
La normativa afectará a hoteles, restaurantes y cafeterías para combatir el plástico de un solo uso


Actualizado el 02/06/2025 a las 08:43
La Unión Europea ha anunciado una nueva normativa que impactará significativamente en el sector de la hostelería en España y el resto de sus países miembros. A partir de 2025, se prohibirán los envases individuales de uso único en bares, restaurantes y hoteles, como parte del Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR). Esto supone el fin para las monodosis de productos como leche, azúcar o salsas, y hasta los pequeños botes de champú en habitaciones de hotel.
La nueva normativa busca reducir notablemente el uso de plásticos de un solo uso en el continente, avanzando hacia un modelo económico más sostenible y circular. En este marco, las tradicionales monodosis que usualmente acompañan al café —como la leche y el azúcar— serán sustituidas por opciones más ecológicas, lo cual demandará a los establecimientos hosteleros renovar sus formas de servicio y presentación.
TRANSFORMACIONES NECESARIAS EN EL SECTOR HOSTELERO
Con la implementación de esta medida, la experiencia del cliente en restaurantes y hoteles sufrirá modificaciones notables. Los empresarios del sector hostelero deberán introducir dispensadores reutilizables o sistemas a granel para sustituir las monodosis. Además, los hoteles deberán optar por instalar dispensadores fijos en las habitaciones para productos de baño.
La presión para adaptarse a estas normativas sostenibles ya se siente. Mientras que algunas grandes cadenas hoteleras han comenzado la transición hacia prácticas más responsables, los negocios más pequeños se enfrentan a retos financieros significativos en un periodo de recuperación pospandémica.
OBJETIVOS Y METAS DEL PPWR
El Reglamento pretende no solo reducir residuos, sino también optimizar el diseño de envases, estableciendo regulaciones estrictas como una ratio máxima de espacio vacío del 50% en ciertos tipos de envases. Se busca prohibir algunos envases de plástico de uso único para 2030, particularmente aquellos relacionados con alimentos de menos de un kilo y medio y bolsas de plástico muy finas.
Además, el reglamento tiene como objetivo fomentar la reutilización, estableciendo cuotas crecientes que requieren que los distribuidores ofrezcan parte de sus productos en formatos reutilizables. El foco está en crear un sistema más eficiente y menos invasivo de residuos en toda Europa.
IMPACTO EN CONSUMIDORES Y EMPRESAS
Para los consumidores, la normativa significará modificaciones evidentes en el consumo diario. Se espera que los productos comunes como el azúcar y la leche se sirvan con alternativas más sostenibles, afectando tanto la presentación como la percepción de estos productos en los comensales.
Por otro lado, el impacto económico sobre los establecimientos podría verse reflejado en un incremento inicial de costes. No obstante, estudios destacan que los consumidores están dispuestos a pagar un poco más si eso significa un compromiso real con el medio ambiente. Sin embargo, las asociaciones del sector piden medidas de apoyo para facilitar la transición, especialmente para las PYMES.
COMPROMISO EUROPEO FRENTE A LA CONTAMINACIÓN
Este cambio normativo destaca la creciente preocupación por el impacto ambiental del plástico, que se alinea con los compromisos globales para combatir el cambio climático y proteger los océanos. En términos de cantidad, la Unión Europea genera anualmente cerca de 80 millones de toneladas de residuos de envases, muchos de ellos de un solo uso, lo que agrava la crisis de contaminación.
El enfoque integral del PPWR se centra en el principio de "quien contamina paga" y abarca desde el diseño hasta la gestión de residuos. Aunque el camino hacia la implementación total de estas medidas estará lleno de desafíos, el potencial beneficio para el planeta y futuras generaciones es inmenso.
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