Estudio
La Universidad de Navarra desmonta un mito sobre las evacuaciones: el peligro son los empujones, no correr
Un hallazgo de investigadores de la Universidad de Navarra podría contribuir al diseño de protocolos de evacuación más eficientes o a la creación de espacios más seguros


Publicado el 28/07/2026 a las 11:37
Un estudio demuestra, mediante experimentos con robots, que moverse rápido, evitando el contacto físico, sería la clave para lograr evacuaciones más eficientes y seguras. La investigación, publicada en Physical Review Letters, revista de referencia en Física a nivel mundial, ha sido elaborada por Marta Grasa, Laciel Alonso-Llanes, Angel Garcimartín e Iker Zuriguel, de la Universidad de Navarra. Hasta ahora, los manuales de seguridad afirmaban que correr hacia una salida generaba tapones, retrasaba la evacuación y multiplicaba las lesiones. Esta nueva investigación sugiere que el peligro real no radica en la velocidad, sino en los empujones y en la presión física que se genera cerca de las puertas.
Los investigadores programaron un enjambre de robots para evacuar un recinto por salidas estrechas. Cuando los autómatas evitaban el contacto físico entre sí, el aumento de la velocidad siempre reducía el tiempo de escape. Como explica Marta Grasa, los resultados indican que la rapidez no es un inconveniente: "Si los robots evitan el contacto entre ellos, cuanta más velocidad, mejor". Además, subraya que "lo que realmente afecta son las colisiones: si dejamos que los robots se empujen, cuanto mayor es la fuerza con la que lo hacen, peor es el resultado".
No obstante, y a pesar de estos indicios favorables, los investigadores advierten de que estas conclusiones no se pueden aplicar directamente a emergencias reales. “En una evacuación real influyen otros muchos factores, tanto físicos (diferentes tamaños de persona con diferente fuerza, aparición de caídas…), como psicológicos (distintas motivaciones, reacciones…). Lo que sí indica el trabajo es una posible dirección a seguir para futuros estudios: en escenarios altamente competitivos, parece que el problema puede estar más en los contactos físicos (empujones, codazos, lucha por salir antes) que en la velocidad que el peatón pueda tener hasta llegar a una salida taponada”, sugiere Ángel Garcimartín, catedrático de Física aplicada e investigador del estudio. Además, concluye que gracias a esta investigación “se podrían diseñar protocolos de evacuación más eficientes o espacios más seguros”.