Salud
Un estudio vincula la exposición infantil a plaguicidas con la edad de la primera regla
La principal vía de exposición en la población es la alimentación, especialmente a través de frutas y verduras cultivadas con métodos convencionales


Publicado el 27/07/2026 a las 16:38
Un estudio donde ha participado la Universitat de València ha identificado una asociación entre la exposición en la infancia a determinados plaguicidas y la edad de la primera menstruación, según los resultados tras estudiar a 506 niñas de entre 7 y 10 años de varias provincias españolas, con seguimiento hasta los 16 años.
La investigación ha sido liderada por la Universidad de Granada y, según un comunicado de la UV, el trabajo publicado en la revista Environmental Research apunta que algunos fungicidas se relacionan con una menarquía más temprana, mientras que otros compuestos se asocian a un inicio más tardío.
En concreto, la exposición a fungicidas de la familia de los ditiocarbamatos, utilizados para prevenir enfermedades en los cultivos, se relaciona con una menarquia más temprana. En cambio, la exposición al clorpirifós, un insecticida empleado durante años en agricultura y actualmente prohibido en la UE, se asocia con una menarquia más tardía.
Las conclusiones apuntan a que estos plaguicidas, considerados disruptores endocrinos, pueden interferir en el sistema hormonal. La principal vía de exposición en la población es la alimentación, especialmente a través de frutas y verduras cultivadas con métodos convencionales.
La investigadora María José López-Espinosa, profesora del Departamento de Enfermería de la UV, ha explicado que este estudio "tiene especial relevancia, ya que es uno de los primeros en analizar de forma prospectiva la relación entre la exposición infantil a plaguicidas no persistentes de uso actual y la edad de la menarquia".
En su opinión, identificar los factores ambientales que pueden influir en la primera regla representa una prioridad para la salud pública, pues una menarquia precoz se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas, cardiovasculares o determinados tipos de cáncer hormonodependientes a lo largo de la vida.
El estudio, que se ha llevado a cabo en Asturias, Gipuzkoa, Sabadell y Valencia, se enmarca en el proyecto INMA (Infancia y Medio Ambiente), que sigue desde hace más de dos décadas a población infantil para analizar el impacto de factores ambientales en la salud.
Los autores subrayan la necesidad de seguir investigando estos efectos para mejorar la prevención y la protección de la salud pública.