Covid

Los vacunados tendrán que seguir utilizando mascarilla por el riesgo de transmisión

Los estudios científicos todavía no han llegado a la conclusión de que las personas vacunadas no transmitan la enfermedad

45.000 navarros más están exentos de copago farmacéutico
AmpliarAmpliar
45.000 navarros más están exentos de copago farmacéuticoArchivo
45.000 navarros más están exentos de copago farmacéutico

CerrarCerrar

Alvaro Soto / Melchor Sáiz-Pardo. Colpisa

Actualizado el 28/03/2021 a las 06:00

La vacunación es el modo más efectivo para combatir el coronavirus, pero recibir los pinchazos no significa que todos los riesgos estén superado, ni para uno mismo ni para quienes lo rodean. Los estudios científicos, que están avanzando a la misma velocidad que se inoculan las dosis, todavía no han llegado a la conclusión de que las personas vacunadas no transmitan la enfermedad. Es decir, los vacunados están casi totalmente protegidos porque la eficacia de las fórmulas oscila entre el 76% de la de AstraZeneca y el 90%, aproximadamente, de las de Pfizer y Moderna, pero existe el peligro de que puedan contraer el virus y aunque en ellos no haga efecto, sí lo puedan contagiar a otras personas. Por eso, los investigadores insisten en la necesidad de que los inmunizados mantengan las medidas de seguridad (uso de mascarilla, distancia social, lavado de manos) por lo menos hasta que se alcance la inmunidad de grupo, algo que se conseguirá cuando el 70% de la población esté vacunada.

¿Por qué las vacunas no aseguran el fin de la transmisión? Para encontrar la respuesta, primero hay que indagar en los diferentes anticuerpos que produce el cuerpo y en este caso, interesan dos principalmente: los IgA, que están asociados a las mucosas, por ejemplo, a mucosas nasales, y los IgG, que son los más abundantes y los que mejor protegen contra virus y bacterias, explican en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) "Las vacunas que están actualmente aprobadas y se están administrando a la población generan una respuesta de anticuerpos de tipo IgG y básicamente evitan el desarrollo de formas graves de la enfermedad. Sin embargo, no impiden que, si nos exponemos nuevamente al virus, podamos infectarnos, ya que no evitan la replicación del virus en el tracto respiratorio superior. Para ello serían necesarias vacunas inhaladas que generen inmunidad en las mucosas como la que está desarrollando el doctor Luis Enjuanes en Madrid", cuenta Carmen de Mendoza, profesora del Area de Ciencias de la Salud de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) e investigadora del Grupo de Investigación 'Medonline' de esta universidad.

El doctor José A. Navarro, miembro de la Asociación Española de Vacunología (AEV), ahonda en esta explicación. "Por lo que conocemos hasta ahora, las vacunas frente al SARS-CoV-2 inducen la producción de anticuerpos IgG que reaccionan con rapidez a cuerpos extraños y se encuentran confinados en partes de nuestro organismo que no tienen contacto con el mundo exterior, como en músculos o en la sangre. Pero para evitar la transmisión de la covid-19, otros tipos de anticuerpos podrían jugar un papel más relevante. El sistema inmune que patrulla por las superficies mucosas que podrían tener contacto directo o indirecto con el exterior -nariz, garganta, pulmones y aparato digestivo- recae en las inmunoglobulinas IgA, y desconocemos por el momento hasta qué punto las vacunas ya comercializadas desencadenan respuestas de anticuerpos IgA".

APARATO RESPIRATORIO

Quienes han pasado la covid-19 sí producen una gran cantidad de anticuerpos IgA especializados que se ubican en las mismas superficies del aparato respiratorio involucradas en la transmisión del virus, por lo que podría esperarse "que los que se recuperan de la enfermedad ya nunca más diseminarán el virus". Pero no existe la misma evidencia con los vacunados. "Aún no sabemos si los que tienen anticuerpos postvacunales IgG pueden parar, de una manera similar, la replicación del virus en el aparato respiratorio, e incluso si así lo hicieran, sería extremadamente difícil predecir si eso implicaría que una persona no pueda transmitir la enfermedad", señala Navarro.

"Probablemente las personas que se vacunan tengan una replicación menor del virus y van a contagiar menos, pero eso no lo podemos saber aún. Insistimos en que se mantengan las medidas de seguridad porque hay una falta de información que nos obliga a ser prudentes", confirma Yvelise Barrios, vocal de la Sociedad Española de Inmunología. "Un vacunado genera una respuesta inmune sistémica, pero el SARS-CoV-2 entra por las vías respiratorias superiores, y la inmunidad de las mucosas en estas zonas funciona de una manera diferente, pero aún no está probado que sea suficientemente potente con la vacunación como para impedir que nos contagiemos y que además podamos transmitir. Tenemos esta pequeña duda conceptual que iremos resolviendo en los próximos meses", asevera Barrios.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora