En estudio confirma que la recuperación de la audición mediante terapia génica puede mantenerse años
Las mutaciones genéticas representan hasta el 60% de la pérdida auditiva congénita


Publicado el 23/04/2026 a las 08:41
Un nuevo estudio internacional, liderado conjuntamente por investigadores del Mass General Brigham (Estados Unidos) y el Hospital de Ojos y Otorrinolaringología de la Universidad de Fudan (China), demuestra que una terapia génica para una forma rara de sordera genética restauró con éxito la audición en la mayoría de los participantes, con resultados que se mantuvieron hasta por 2,5 años.
Los resultados, el ensayo clínico más grande realizado hasta la fecha sobre terapia génica para la pérdida auditiva hereditaria y el seguimiento más prolongado reportado hasta el momento, se publican en 'Nature'. Según los autores, estos hallazgos refuerzan ensayos anteriores que demuestran que la terapia génica puede utilizarse para tratar algunas formas de sordera hereditaria, lo que contribuye a orientar futuras investigaciones y tratamientos.
"Es extraordinario ver cómo los pacientes pasan de la sordera total a poder oír", apunta Zheng-Yi Chen, doctor en Filosofía, autor principal del estudio, titular de la Cátedra Ines y Fredrick Yeatts de Otorrinolaringología e investigador asociado en Mass Eye and Ear, perteneciente al sistema sanitario Mass General Brigham. "Para muchos pacientes, esto también significa la capacidad de desarrollar y utilizar el habla.
Las mutaciones genéticas representan hasta el 60% de la pérdida auditiva congénita. En este estudio, los investigadores utilizaron una terapia génica desarrollada por ellos para tratar la sordera autosómica recesiva tipo 9 (DFNB9), causada por mutaciones en el gen OTOF. El gen OTOF proporciona al organismo las instrucciones para producir una proteína llamada otoferlina, esencial para la audición. Sin ella, las células ciliadas del oído interno no pueden transmitir las señales sonoras al cerebro, lo que provoca sordera severa o total al nacer. Las mutaciones en el gen OTOF representan entre 2 y 8 de cada 100 casos.
Las terapias génicas están diseñadas para añadir una versión funcional de los genes mutados que causan la enfermedad. Dado que un solo gen defectuoso provoca la DFNB9, esta enfermedad es idónea para la investigación en terapia génica. El tratamiento consiste en una única inyección en el oído interno que utiliza un virus adenoasociado (AAV) inocuo para introducir una copia funcional del gen OTOF en las células auditivas.
En este último ensayo clínico participaron 42 personas en ocho centros de China, con edades comprendidas entre los 0,8 y los 32,3 años. Cada participante recibió una de las tres dosis de un único tratamiento de terapia génica: 36 en un oído y seis en ambos. El equipo de investigación realizó un seguimiento de los participantes durante un máximo de 2,5 años para comprobar si el tratamiento seguía siendo seguro y si afectaba a su audición y al reconocimiento del habla. Los investigadores también buscaron comprender mejor por qué algunos participantes respondían mejor que otros.
"Los resultados de este ensayo multicéntrico validan la eficacia de nuestra terapia génica OTOF", declara Yilai Shu, profesor del Hospital de Ojos y Otorrinolaringología de la Universidad de Fudan, quien dirigió el estudio. "El procedimiento puede implementarse ampliamente en entornos hospitalarios, lo que garantiza una administración uniforme a una mayor población de pacientes".
No se observaron efectos secundarios graves relacionados con el tratamiento en los participantes del ensayo. Aproximadamente el 90 % de ellos experimentó una mejoría en la audición del oído tratado, la mayoría a las pocas semanas del tratamiento, con una mejoría continua a lo largo del tiempo. A medida que recuperaban la audición, los participantes comprendían mejor el habla y mejoraban sus habilidades lingüísticas.
Los niños más pequeños y aquellos con oídos internos más sanos mostraron las mayores mejoras, y los participantes tratados en ambos oídos obtuvieron puntuaciones más altas en lenguaje y habla en comparación con los tratados en un solo oído. De los tres adultos tratados, dos mostraron recuperación auditiva, aunque en menor medida que los participantes más jóvenes. Los adultos han sido excluidos en gran medida de ensayos previos de terapia génica OTOF.
"Es muy alentador observar mejoras significativas en algunos pacientes adultos", detalla Chen. "Esto sugiere que el sistema auditivo humano podría tener más flexibilidad de la que esperábamos".
El artículo aporta pruebas que corroboran los datos positivos de este grupo de investigación, obtenidos en estudios de cinco niños tratados con terapia génica en ambos oídos y seis niños tratados en un solo oído, publicados en 2024. Ambos estudios demostraron la seguridad y evidenciaron que la terapia génica podría mejorar la audición y el habla.
Los investigadores señalan que aproximadamente el 10% de los participantes no respondieron a la terapia. Planean continuar el seguimiento a largo plazo y esperan iniciar un ensayo clínico en Estados Unidos próximamente. Asimismo, están explorando terapias génicas para otras formas de pérdida auditiva genética, incluyendo el desarrollo de una plataforma que permita editar mutaciones genéticas para restaurar la audición.
"Estos resultados demuestran que es posible recuperar la audición incluso después de años de sordera", finaliza Shu. "Ahora estamos trabajando para ampliar este enfoque a otras causas genéticas de pérdida auditiva".