Ni duchas de agua fría ni tintos de verano: trucos inesperados para aliviar el calor extremo
Expertos en nutrición, salud y deporte como María Amaro y Ata Pouramini analizan qué prácticas recomiendan y cuáles es mejor evitar durante los veranos abrasadores


Publicado el 09/07/2025 a las 12:02
Cuando las temperaturas alcanzan valores altos, lo primero que solemos buscar es una forma rápida de enfriarnos. Sin embargo, numerosas costumbres que parecen aliviar el calor pueden terminar intensificándolo, según advierten algunos de los principales expertos en salud y nutrición en España.
Aunque el cuerpo nos pide de forma instintiva ciertas respuestas como un vaso de agua helada o una ducha de agua gélida, estas soluciones no siempre resultan ser las más efectivas a medio plazo. Curiosamente, las lecciones de las generaciones anteriores parecen cobrar sentido a la luz de la ciencia actual. ¿Por qué nuestras abuelas elegían tomar café o infusiones durante los días más cálidos, o desaconsejaban lanzarse de golpe a la piscina helada?
En este año 2025, los episodios de olas de calor en España son cada vez más frecuentes y extremos, lo que obliga a la población a cuestionarse qué estrategias realmente ayudan a regular la temperatura corporal. Los especialistas, como Ata Pouramini, orientador de salud y experto en nutrición, y María Amaro, especialista en alimentación, aportan luz sobre lo que sí funciona.
RECOMENDACIONES EFECTIVAS CONTRA EL CALOR
Las duchas frías parecen una solución lógica inmediata. No obstante, Pouramini señala que, aunque refrescan momentáneamente, a los pocos minutos pueden incrementar la sensación térmica y hacer que sudemos todavía más. La alternativa recomendada es el uso de agua templada sobre zonas específicas del cuerpo: palmas de las manos, plantas de los pies y mejillas. "Estas áreas carecen de pelo y glándulas, lo que permite una mejor dispersión del calor gracias a la anastomosis arteriovenosa", explica.
La hidratación juega un papel capital. Tanto Amaro como Pouramini coinciden en destacar la importancia de beber agua antes de notar sed. Recomiendan complementar con un litro de suero oral en jornadas especialmente calurosas, sobre todo si se realiza ejercicio al aire libre, para contrarrestar la pérdida de electrolitos y evitar la deshidratación.
IMPORTANCIA DE LA ROPA Y LA PROTECCIÓN SOLAR
Pese a la tendencia a vestir con la menor ropa posible, los expertos aconsejan prendas holgadas, de tejidos naturales y colores claros. Este tipo de ropa permite una mejor disipación térmica, especialmente si combina tecnología deportiva capaz de absorber el sudor y proteger de los rayos ultravioleta. No se trata solo de comodidad sino también de prevención ante insolaciones y quemaduras.
Un aspecto frecuentemente infravalorado es la protección del cuero cabelludo. Utilizar gorros o sombreros ligeros no solo protege la piel, sino que ayuda a ralentizar el recalentamiento del cuerpo, dado que esta parte está especialmente vascularizada de forma superficial.
MITOS DEL VERANO
La elección de bebidas es otro capítulo esencial. Aunque la tentación de consumir bebidas frías como granizados, tintos de verano o cervezas heladas está muy extendida, los expertos alertan sobre sus efectos contraproducentes. Como detalla Amaro, una ingesta masiva de líquidos a muy baja temperatura obliga al cuerpo a "trabajar de más" para restablecer el calor interno, lo que puede derivar en un incremento de la sensación de bochorno.
En sentido contrario, las bebidas calientes en cantidades moderadas estimulan la sudoración mediante los sensores térmicos de boca y garganta, facilitando, paradójicamente, el refrescamiento corporal. Esta explicación científica respalda la afinidad tradicional por consumos como el café, las infusiones o los caldos ligeros incluso en los días más cálidos de julio y agosto de 2025.
No todo lo típico del verano ayuda. El alcohol, en especial el vino o la cerveza consumidos con frecuencia en terrazas y barbacoas, potencia el efecto diurético y la deshidratación rápida, siendo especialmente peligroso durante episodios de calor extremo. "Las bebidas alcohólicas pueden agravar los síntomas de un golpe de calor", subraya Pouramini.
Respecto a la alimentación, los nutricionistas coinciden en que lo ideal es optar por platos ligeros compuestos por alimentos con alto contenido en agua, como sandía, melón y ensaladas de legumbre, pollo o atún. Esta selección garantiza una hidratación adicional y evita el sobreesfuerzo digestivo, responsable de aumentar el calor corporal interno tras comidas copiosas.
PRÁCTICAS A EVITAR
La combinación de parrilla, sol y bebidas alcohólicas suele asociarse a los típicos encuentros estivales en España. Sin embargo, según las recomendaciones de 2025, lo más sensato es moderar la ingesta y acompañar las carnes de verduras y especias suaves, que, al inducir la sudoración, favorecen el equilibrio térmico.
Como conclusión, los especialistas invitan a usar el sentido común y escuchar las necesidades reales del organismo, en vez de ceder ante los caprichos inmediatos que dictan las altas temperaturas. La prevención adecuada y una atención consciente a nuestros hábitos cotidianos son clave para soportar con éxito los cada vez más habituales picos de calor en España.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el verano de 2025 ha registrado un incremento histórico de jornadas con temperaturas superiores a los 40 ºC, especialmente en Andalucía y el centro de la península. Esta realidad climática refuerza la importancia de incorporar las recomendaciones científicas y actualizar nuestros hábitos para proteger la salud frente a olas de calor cada vez más prolongadas y severas.