Uno de cada ocho muertos en accidente de tráfico había consumido cocaína
Ya es la droga más habitual entre los fallecidos al volante y su presencia en siniestros letales ha aumentado un 54% en solo una década


Publicado el 19/06/2024 a las 07:50
El consumo de cocaína por los automovilistas españoles es un problema de primera magnitud. Esta droga, que altera las facultades de quien va al volante y multiplica el riesgo de siniestros, está presente en el organismo del 13% de los conductores fallecidos en accidentes, por lo que es elemento determinante en una de cada ocho muertes al volante, según recoge un informe elaborado por la Fundación Línea Directa.
Los datos aportados por el Instituto Nacional de Toxicología alertan de la dimensión del problema. La cocaína, sustancia de la que España es el país europeo con más consumidores tras Reino Unido, es ya la droga más habitual (excluido el alcohol) entre los conductores que mueren en accidentes de tráfico en nuestro país. Su presencia en estos siniestros registra un crecimiento del 54% en solo una década.
El perfil del conductor fallecido en accidente y con positivo en cocaína rompe algunos tópicos. No es un joven sino más bien un hombre maduro. La mayoría tiene entre 35 y 54 años y tienen los accidentes mortales en horas o días vinculados a actividades de ocio, como las noches, los fines de semana o las vacaciones. El tipo de siniestro delata en la mayoría de los casos una pérdida de control del vehículo, pues se suele tratar de vuelcos, choques frontales o golpes contra obstáculos.
No obstante, y pese a que el dato de positivos entre fallecidos al volante es muy alto, la proporción de españoles que se suben al coche tras consumir cocaína puede ser aún mayor. Así lo apuntan los aproximadamente 100.000 controles de drogas realizados el año pasado por las patrullas de la Guardia Civil. Uno de cada cinco conductores que se sometieron a este test, el 19%, dio positivo en cocaína.
La cocaína es ya la segunda sustancia más frecuente entre los conductores sorprendidos por los controles de tráfico, solo por detrás del 39% de positivos en cannabis. Las inspecciones de la Guardia Civil subrayan en cualquier caso otro dato preocupante. Más de la mitad de los automovilistas y motoristas controlados en carretera dieron positivo a alguna droga.
MILLONES DE INFRACTORES
A la vista de los datos toxicológicos y de los derivados de los controles, da la impresión que los 1.700 automovilistas encuestados para el estudio no fueron del todo sinceros. Aún así, hasta el 8% de ellos, equivalentes a nada menos que 2,24 millones de conductores españoles, confesaron que se han sentado al volante tras esnifar cocaína en alguna ocasión.
Cuatro de cada diez de estos conductores consumidores revelaron que, además, habían mezclado la ingestión de la cocaína con la de otras sustancias, principalmente alcohol o derivados del cannabis.
Pero lo que quizás sea el dato más alarmante es que uno de cada cinco de quienes se pusieron al volante después de tomar cocaína, el 21%, consume esta droga todas las semanas.
La encuesta, pese a la sospecha de algunos déficit de sinceridad entre los preguntados, certifica la irresponsabilidad de un porcentaje significativo de los conductores españoles, pero también la falta de responsabilidad y de compromiso cívico de muchas de las personas de su entorno. Hasta un 16% de los preguntados, lo que equivale a casi 4,5 millones de españoles, admitieron haberse subido en alguna ocasión a un vehículo pese a ser conocedores de que el conductor había ingerido antes cocaína.