¿Qué es el ‘rosin’, la nueva droga derivada del hachís?
La Policía Nacional ha desmantelado el primer laboratorio de esta sustancia estupefaciente en Santa Cruz de Tenerife


Actualizado el 22/02/2024 a las 09:15
Segun informa la Policía Nacional en una nota de prensa, el 'rosin' es un derivado ultra concentrado del hachís que, sometido a diferentes procesos de filtración, congelación y desecado –y tras su posterior prensado y purificado- se convierte en una sustancia de gran pureza conocida como “rosin” o “rosin hash”.
Los agentes han detenido recientemente a cinco personas en Tenerife entre las que se encuentran el principal investigado –que fue sorprendido en el interior del laboratorio mientras cocinaba la droga- y los responsables de varios clubes cannábicos repartidos por los municipios tinerfeños de Arona y Adeje. Se trata del primer laboratorio de esta droga descubierto en España.
En los registros realizados se han intervenido 1,7 kilos de “rosin”, 167 botes de resina de la misma sustancia, 54 kilos de marihuana, 145 plantas y 2 kilos de hachís, y los agentes han requisado la maquinaria de la que estaba compuesto el laboratorio y 15.000 euros en efectivo.
El esta ocasión, el ‘rosin’ se obtenía mediante un método llamado “bubble hash”. Con esta técnica, para la elaboración de un kilo del producto necesitaban unos 75 kilos de cogollos de marihuana.
La popularidad del rosin se explica por varios factores, según explican en Eurogrow, tienda dedicada a la venta de productos para el cultivo de cannabis. El rosin es fácil y rápido de producir; es más seguro y saludable que otras extracciones que utilizan solventes químicos; conserva una gran cantidad de cannabinoides y terpenos, lo que deriva en efectos más intensos; y finalmente, permite a los usuarios personalizar la experiencia de consumo al ajustar variables como la temperatura y la presión durante el proceso de extracción.
EXTRACCIÓN POR PLANTA HÚMEDA
Por otra parte, la extracción se llevaba a cabo con la planta húmeda, por lo que el proceso se aligeraba al no tener que realizar el secado. Los cogollos eran introducidos frescos con hielo y agua dentro de un cubo, donde se desprendían las cabezas de los tricomas y se filtraban, realizándose diversas cribas para sacar distintos tipos de esta sustancia estupefaciente.
Una vez filtradas se recolectaban por tamaño y se congelaban, lo que daba lugar a una pasta de diferentes colores en función de la calidad de la droga.
Finalmente, a la pasta congelada le extraían el agua mediante una liofilizadora y el producto que se obtenía era el “rosin”, un derivado del hachís de muy alta calidad, listo para el último paso de elaboración del “rosin hash” que se obtiene prensando el anterior.
Asimismo, en este caso concreto, también se utilizaba una máquina para aplicar calor, denotando un gran conocimiento en el manejo de las temperaturas, ya que de ello depende la pureza y calidad final del producto.
Por último, esta sustancia se guardada en botes de cristal, y en frío, para asegurar un buen estado de conservación y mantener los niveles de THC.