HOMENAJES
El vendedor de bolígrafos que estuvo medio siglo en San Fermín
- Kukuxumusu rindió ayer un homenaje a la familia de Donan Pher, el "Emperador del bolígrafo"
Actualizado el 14/07/2011 a las 01:22
Fernando Santos Velázquez López llegó a Pamplona en los Sanfermines de 1941 con una mesa plegable, una colección de libretas, bolígrafos y llaveros y muchas ganas de vender. Más conocido como Donan-Pher (su nombre al revés y con ph) o el Emperador del bolígrafo,melillense de nacimiento pero asturiano de adopción, se convirtió en un referente de los Sanfermines durante cincuenta años desde su puesto instalado en el Paseo de Sarasate, frente a la iglesia de San Nicolás y Correos. Donan-Pher murió en agosto del año pasado, a los 86 años. La empresa Kukuxumusulo ha reconocido como unos de los personajes del año (aparece en su camiseta, con el sombrero de explorador con el que vendía habitualmente) y ayer rindió un "sencillo homenaje" a la familia de este vendedor ambulante sanferminero.
Su hija Loli Velázquez García- Lomás, de 43 años, se mostraba ayer "muy emocionada" al recordar la figura de su padre y "contenta e ilusionada" de poder disfrutar de las fiestas. "Siempre venía con él a trabajar, a reponer la mercancía. Me compraba chucherías en un kiosko del Paseo Sarasate e iba a la tómbola. Pero nunca vi nada más de los Sanfermines. Así que este año, voy a disfrutar de la fiesta", confesaba ayer en compañía de su marido, Agustín Jaimez Cordón y sus hijos Sara (17 años) y Raúl (3). Invitados por Kukuxumusu, ayer vieron el encierro desde el Ayuntamiento y tenían previsto asistir a la corrida de toros por la tarde.
"Mi padre era una persona muy peculiar, lo que se conoce como un charlatán. Sabía convencer a la gente para que comprara bolígrafos", recuerda. "Hay quien dice que era el único vendedor ambulante que vendía algo útil en las fiestas", añade el responsable de producto de San Fermín de Kukuxumusu, Manuel Corera Rada. Loli Velázquez recuerda que trabajaban sin horario. "Había días que empezábamos a las 8 de la mañana y terminábamos por la noche". De vuelta a Oviedo, su padre seguía con la venta ambulante en los mercados de los pueblos. "Ninguno en la familia hemos seguido con este negocio. Es muy duro", dice su hija.
Los últimos Sanfermines que Donan-Pher vendió en Pamplona fueron los de 1991. Al año siguiente, el Ayuntamiento de Pamplona y la Policía Municipal le rindieron un homenaje. "Él tenía mucho cariño a esta ciudad. De hecho, sus cenizas están aquí cerca. Primero pensamos en tirarlas en el Paseo Sarasate pero al final, lo hicimos en Elcano", recuerda Loli. En esta localidad del Valle de Egüés vive su hermana María Esther, discapacitada intelectual, interna en la residencia Javier. "Así están cerca de ella. De hecho, trajimos a mi hermana aquí porque mi padre tenía amistad con el sacerdote Florentino Ezcurra (exdelegado de Cáritas en Navarra), al que conoció en la tómbola. Él le recomendó ingresarla en este centro y allí está muy bien".