Patio de caballos
Corrida sin lluvia ni trofeos
La amenaza de tormentas no cristalizó durante el festejo de este viernes, que pudo llegar a suspenderse, y Roca Rey volvió a irse de vacío por segunda tarde


Publicado el 12/07/2025 a las 05:00
Fotos, capotes, hojas en blanco... y cromos. Sí, cromos. Cromos de toreros, al más puro estilo de los futbolísticos, firmaron también este viernes 11 de julio en los aledaños de la plaza de toros de Pamplona los tres diestros en liza. “Son de la colección Taurocromos, que es nueva, y los he comprado en la librería de La casa del libro de la calle Estafeta”, reconocía el joven pamplonés de 10 años Fermín Murillo Lorea, feliz porque había logrado las firmas de los tres diestros de la tarde. “Han sido muy majos”, aseguraba, a la vez que confirmaba que Roca Rey es su “favorito”. Una colección que aspira a seguir completando, y que también incluye rejoneadores, novilleros, grandes figuras de todos los tiempos o las plazas más destacadas. “De los que son los mejores toreros vienen varias versiones con diferentes fotos”, añadía Murillo antes del inicio de una corrida con toros de Jandilla que no dejó trofeos, y que la anunciada lluvia respetó. Sobre la mesa estuvo la suspensión del festejo, como otros actos festivos, en una reunión de protección civil, pero el retraso en la previsión de fuertes tormentas permitió seguir adelante.
El diestro sevillano Juan Ortega aseguraba a este periódico, nada más hacer acto de presencia en el patio de caballos de la plaza de toros de Pamplona, que llegaba “con mucha ilusión”. Tras su debut en la feria sanferminera del año pasado, refería que tenía “muchas ganas de volver aquí, a esta plaza que desprende mucha alegría y mucha pasión”.
Brindó la lidia de su primer toro a Miguel Criado Garrido ‘El Potra’, veedor y veterinario de la Casa de Misericordia. Sobre su segunda faena, indicó a los micrófonos de OneToro TV que ese toro “no veía bien”. “Y cuando veía, no quería tirar para adelante”, añadía. “Lo importante es tener delante un toro serio que no te limite a la hora de hacer tus cosas, de intentar crear”, dijo. Se fue de vacío.
El peruano Andrés Roca Rey, ídolo de la afición pamplonesa durante estos últimos años, refería a este diario que llegaba “bien”, mientras no dejaba de atender a sus fans tanto fuera como dentro del patio de caballos: fotos, autógrafos... “Aquí siempre me han querido mucho y estoy muy agradecido con la afición”.
Por primera vez en años, y con dos tardes de presencia en la presente feria como triunfador de la de 2024, no cortó trofeo, especialmente al estar desacertado con la espada. “Una pena haber querido y no haber podido triunfar y sentir en esta feria de Pamplona. Lo he intentado. La primera tarde fue imposible, y hoy por lo que sea tampoco ha podido ser”, valoraba a OneToro TV.
Y, a diferencia de lo que suele acostumbrar, Roca Rey llegaba este viernes a la plaza con un amplio margen de tiempo, algo que sorprendió. Y es que, si bien el reglamento taurino de Navarra fija que todos los matadores deben estar en la plaza como mínimo 15 minutos antes del espectáculo, el matador peruano habitualmente ha llegado 5 minutos antes del paseíllo. De hecho, ya ha sido objeto de apertura de varios expedientes e interposición de multas, confirma Policía Foral.
Por su parte, el sevillano Pablo Aguado afirmaba a Diario de Navarra en su entrada al coso pamplonés que llegaba con ganas de “igualar o mejorar las sensaciones del año pasado, si Dios quiere”. Regresaba a la Feria del Toro tras su reaparición en 2024 después de cinco años de ausencia. “Fue muy bonito, me pude sentir torero a mi forma aquí”.
De su paso por la corrida, sin cortar tampoco trofeos, reveló ante OneToro que “uno se viste torero por lo que siente delante del toro más que por lo que siente con las orejas en la mano”.
UNA LONA ‘ANTI AGUA’ DE CASI 2.000 M2
Con sus 50 metros de diámetro, y unas dimensiones de casi 2.000 metros cuadrados, una lona circular azul cubría por completo la arena de la plaza de toros pamplonesa este viernes a primera hora de la tarde. Una forma de proteger el ruedo y mantenerlo en las mejores condiciones posibles de cara a la corrida, en una jornada donde la amenaza de fuertes tormentas mantuvo en vilo la celebración del festejo. Finalmente, y viendo que la lluvia no sería inminente, la Casa de Misericordia optó por su retirada sobre las 17.30 h., una hora antes del inicio de la corrida. Así comenzó un especial proceso manual para recogerlo. Primero se conformó un cuadrado cerrando sobre la propia lona los contornos del círculo. Después, se infló una gran ‘burbuja’ en uno de los laterales, lo que facilitó rodar la lona para recogerla. Y finalmente, tras deshincharse, se enrolló con ayuda de una rueda mecánica. Ya retirada, se pintó y regó el ruedo, y la corrida pudo empezar.