Patio de caballos

Moral: "Lo he disfrutado"

El matador sevillano cortó la única oreja de la tarde en la corrida de Cebada Gago y en el que era su retorno a la plaza pamplonesa seis años después

Pepe Moral recibe a portagayola al toro ‘Lioso’, al que acabó cortando una oreja /
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Pepe Moral recibe a portagayola al toro ‘Lioso’, al que acabó cortando una oreja /
Pepe Moral recibe a portagayola al toro ‘Lioso’, al que acabó cortando una oreja /

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Aser Vidondo

Publicado el 09/07/2025 a las 05:00

Reclamaban los aficionados en el exterior de la plaza a los tres diestros anunciados para este 8 de julio. Tres conocidos matadores de toros, con dilatada trayectoria en Pamplona, que no esquivaron el cariño del público antes de enfrentarse a la corrida de Cebada Gago. Solo uno de ellos, Pepe Moral, cortó un trofeo.

El balear de nacimiento Antonio Ferrera acumulaba con la de este 8 de julio 22 tardes en la Feria del Toro. “Pero siempre como si fuera la primera. Con mucha ilusión y mucha emoción de estar en una plaza tan especial y tan significativa en mi vida y en mi carrera. Ojalá Dios quiera que sea una tarde bonita para mí y para mis compañeros”, refería en su llegada a la plaza. Una trayectoria plagada de recuerdos. “Me quedo con el cariño, la entrega y los momentos tan especiales y tan únicos que he podido vivir aquí como torero”.

Destacó en el ruedo su empleo de un capote verde. Al final de la corrida, de la que se fue de vacío, refería: “Me voy contento de la primera faena, que yo creo que ha sido muy importante. El segundo toro no me ha dado opción”.

Pepe Moral, diestro sevillano, regresaba a Pamplona seis años después de su última comparecencia. Desde 2019 no era anunciado, y en este caso se le citó a última hora en sustitución del lesionado Víctor Hernández. “Estoy contento de estar aquí de nuevo. Esperemos que sea una tarde bonita y poder disfrutar de Pamplona”, decía al acceder. ¿Qué recuerdos guarda de esta plaza? “Muchos y muy bonitos, de tantas tardes aquí vividas. Pero eso son recuerdos, y ahora tenemos que vivir el presente”.

Recibió a sus dos toros con valentía, a portagayola, y a punto estuvo de ser arrollado por el segundo, mientras que el primero a punto estuvo de cogerle durante la faena de muleta, mientras lo toreaba de rodillas. Al cierre de la corrida, con 1 oreja cortada al quinto de la tarde, Lioso, se mostraba sonriente. “Me voy feliz por la tarde que he echado. He disfrutado de la afición de Pamplona y he podido torear un toro cuajado. Me he sentido a gusto, lo he podido torear despacio... una pena que no haya caído rápido, pero bueno. Me llevo esa sensación del público entregado a mi faena”.

Por su parte, el matador más joven de la tarde, el valenciano Román, actuaba en la Feria del Toro por sexta vez. “A Pamplona se viene siempre con las mayores expectativas y disfrutando mucho de todo esto. Aquí el público es maravilloso y está esa entrega que tiene la gente, una ciudad que está volcada con el toro. Es una semana donde el toro es el eje central y eso se nota por donde vas”, indicaba en el patio de caballos antes del inicio del festejo. Por la mañana, había pisado ya el ruedo para participar en la primera sesión de ‘Toros en familia’, actividad que promueve la Casa de Misericordia para público familiar. “Ha sido muy bonito, con muchos niños”, aseguraba.

En la corrida no tuvo fortuna, y estuvo especialmente desacertado con los aceros. “Una tarde dura”, valoró visiblemente contrariado en la salida.

PEÑAS EN SILENCIO

Las txarangas de las peñas, como es costumbre, guardaron silencio durante la lidia del primer toro al ser 8 de julio en recuerdo de Germán Rodríguez, muerto en los Sanfermines de 1978 por disparos de la Policía. Las peñas también salieron del ruedo en silencio al final de la tarde.

La labor oculta en la cuadra de la plaza

El equipo de monosabios de la presente Feria del Toro, en una imagen del 7 de julio /
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El equipo de monosabios de la presente Feria del Toro, en una imagen del 7 de julio /RUBÉN ALBARRÁN
El equipo de monosabios de la presente Feria del Toro, en una imagen del 7 de julio /

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Alrededor de 500 kilos de paja blanca, junto a viruta, para conformar las camas. Unos 600 kilos de hierba verde, 750 de avena y 500 de pienso compuesto para lograr una alimentación equilibrada. Y cientos de litros de agua para asegurar su hidratación. Son las grandes cifras que se esconden detrás de la labor diaria que lleva a cabo el equipo de monosabios para cuidar la cuadra de caballos necesaria para las corridas de cada tarde en Sanfermines.

Un equipo humano que integran al menos una decena de personas vestidas con camisa roja y pantalón azul. Se hacen visibles en el ruedo, vara en mano, arropando la labor de los picadores a caballo, pero ejecutan su jornada desde el amanecer y hasta bien entrada la noche para que todo esté listo: limpieza constante de la cuadra, renovar a diario las camas, dar de comer y beber a los animales en sus horas reglamentarias...

Es la empresa Equigarce 2010, cuya cuadra radica en Toledo, la encargada de atender a un grupo de 18 caballos que emplean los dos alguacilillos, los mulilleros en el arrastre de los toros y los picadores. Se suelen rotar cada día, y los caballos de picar pasan a diario un reconocimiento veterinario.

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