Riau Riau
65 minutos de vals a 39 grados
El Riau Riau recuperado por la Peña Mutilzarra ha congregado este lunes a centenares de personas para acompañar a La Pamplonesa en su paseo hasta San Lorenzo
Publicado el 06/07/2026 a las 21:01
A puertas de la casa Consistorial, la riojana Itziar Rodríguez Martínez esperaba impaciente junto a su cuadrilla de amigos los primeros compases del Vals de Astráin. La plaza pedía fiesta. Faltaban quince minutos para que el reloj del Ayuntamiento diera las seis de la tarde. Para que Itziar, Lorena, Emma, Nicolás y Begoña vivieran su primer Riau Riau. Y no uno cualquiera. Era la vigesimonovena marcha a vísperas no oficial convocada por la Peña Mutilzarra. La vigesimosegunda desde que La Pamplonesa se sumó al acto. Nadie recordaba una cita tan abrasadora, con el mercurio que se resistía a perder los 39. No lo ha hecho en los 65 minutos que ha durado el vals. Pero cuando pasado el cruce entre la calle Mayor y San Francisco los acordes de La Pamplona han dejado de sonar tras el encuentro con la Comparsa, el balance de Itziar y su grupo lo ha dicho todo: “¡Buah, qué pasada!”


Centenares de personas han vuelto a responder este lunes a la llamada de la Peña Mutilzarra que en 1997 decidió recuperar un acto que en 1991 desapareció del programa oficial por los insultos e intentos de agresión a las autoridades locales en su trayecto desde el Ayuntamiento hasta San Lorenzo para asistir a la misa de vísperas.
La alegría rebotaba en la plaza cuando la sintonía de Eurovisión, tarareada a pleno pulmón por el gentío, ha avisado de que empezaba la peculiar procesión. Eran los últimos instantes de tranquilidad previos al torrente de emociones y empujones que deja cada Riau Riau al que además de La Pamplonesa este lunes le ha vuelto a poner música con su ya célebre silbato rojo Jesús Gavari Valdivielso, a hombros y sin soltar su paraguas con pegatinas. Las cámaras de los móviles ya estaban en modo vídeo para captar el momento. El primer Vals y los centenares de gargantas coreando cada letra y el estruendoso “¡riau-riau!” con el que han ido poniendo el punto y final a cada estrofa.


