San Fermín

El despliegue del cohete

El Chupinazo se pudo seguir este lunes desde seis pantallas ubicadas en la plaza del Castillo, la plaza de los Fueros, la plaza Yamaguchi, el parque de Antoniutti, la Rochapea y la Txantrea

La plaza del Castillo se convirtió en el chupinazo alternativo más multitudinario de toda la ciudad, llena de pañuelicos rojos en toda su superficie
AmpliarAmpliar
La plaza del Castillo se convirtió en el chupinazo alternativo más multitudinario de toda la ciudad, llena de pañuelicos rojos en toda su superficieJONAN BASTERRA
La plaza del Castillo se convirtió en el chupinazo alternativo más multitudinario de toda la ciudad, llena de pañuelicos rojos en toda su superficie

CerrarCerrar

Irune Abadía Esain

Publicado el 06/07/2026 a las 20:54

El estruendo del cohete se escuchó este lunes fuera de la plaza Consistorial. El Ayuntamiento de Pamplona volvió a repartir la retransmisión del Chupinazo por seis puntos de la ciudad, una apuesta que cada año gana más seguidores entre quienes prefieren vivir el arranque de los Sanfermines sin subir al centro, más aún cuando a las aglomeraciones se suma la ola de calor de estos días.

Las pantallas se instalaron en la plaza del Castillo y en la plaza de los Fueros, con señal de Navarra Televisión; en el parque de Antoniutti y en la plaza de Yamaguchi, con la señal de TVE; y en el paseo de Anelier, en la Rochapea, y en la plaza Arriurdiñeta, en la Txantrea, con señal de ETB1. Un despliegue que busca, sobre todo, hacer más accesible el momento del cohete, en especial para familias con niños pequeños y mayores que prefieren evitar el gentío. Precisamente, la edición 2026 de San Fermín, con 516 actos programados entre el 6 y el 14 de julio, insiste en esa idea de llevar la fiesta a los barrios y de reforzar la programación infantil.

Tras el disparo del cohete, la música tomó las calles con las salidas de charangas y bandas desde el parque de Antoniutti, la plaza Consistorial y la plaza de San Francisco.

CHUPINAZO DIVERSIFICADO

Como cada 6 de julio, la plaza del Castillo se vio llena ya hacia las 11.30 de la mañana. No ocurrió lo mismo en la plaza de los Fueros, donde las altas temperaturas retrasaron la llegada del público, que permaneció bajo los árboles de alrededor, hasta pocos minutos antes de la hora.

La novedad de este año, sin embargo, estaba en la Txantrea. La plaza Arriurdiñeta acogía por primera vez una de las pantallas gigantes, después de que el año pasado la retransmisión se instalara en la plaza Federico Soto, en el mismo barrio.

Allí estaban puntuales José Mari Weiler Rubio, de 84 años y natural de Tafalla, y su mujer, María Jesús Martínez Morales, de 81 años y originaria de Monteagudo. El matrimonio, vecino de Orvina, contó que normalmente se desplazaban hasta Antoniutti para seguir el Chupinazo, pero que la instalación de la pantalla en su propio barrio les había facilitado mucho por cercanía. “Aquí lo vemos de maravilla”, reía Weiler.

A pocos metros, Eider Oskoz Etxepare, de 14 años, y Ane Zalba Navarro, de 13, vecinas de la Txantrea, disfrutaban también de la novedad. “Es más cómodo porque hemos almorzado aquí y hay menos gente. Después subiremos al centro”, comentaban.

Zuriñe Martínez Ibáñez y Rosi Cenoz Pérez, ambas de 38 años y vecinas de toda la vida de la Txantrea, coincidían en que la pantalla es una buena noticia para las familias con hijos pequeños. Las dos madres explicaron que el año pasado habían seguido el Chupinazo en la plaza Federico Soto y que este año han valorado igual de positivamente esta posibilidad. Eso sí, una única petición: “¿Si podríais decir que la próxima vez pongan un toldo o algo para la sombra, para los pequeños?”.

Otros, aguardaban a las 12 horas sentados en la terraza de Harpea Taberna. Entre ellos, estaban María Salvo Villanueva, de 57 años, que acompañaba a su madre, María José Villanueva Lusarreta, de 95, vecina de la Txantrea. Para ella, quien se definía como “sanferminera a tope”, poder vivir el momento del cohete sigue siendo muy emocionante. Por eso, agradecía la disponibilidad de la pantalla.

Así, la experiencia se pudo repetir, con matices distintos, en cada punto. Plaza del Castillo, plaza de los Fueros, Antoniutti, Yamaguchi, la Rochapea y la Txantrea vivieron su propio Chupinazo, más pausado y familiar, pero con la mismas ganas de gritar: “¡Viva San Fermín, gora San Fermín!”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora