San Fermín
Estómago lleno para iniciar bien las fiestas: "Nosotros ya somos VIP"
Numerosas cuadrillas disfrutan de un almuerzo en compañía para coger fuerzas antes del chupinazo
Actualizado el 06/07/2026 a las 14:39
Chistorra, panceta, huevos, pimiento verde y patatas fritas, fue el menú estrella de los pamplonicas este 6 de julio para calentar motores y coger fuerzas antes del chupinazo. En la Plaza del Castillo, desde primera hora de la mañana, numerosas cuadrillas disfrutaban de un gran plato de comida acompañado de vino, cerveza o agua. La mayoría de ellos llevaban repitiendo el mismo bar desde hace varios años. “Nosotros ya somos VIP”, decía Sonia Cestau Escudero, que, año tras año, al terminar de almorzar, su grupo y ella se inscriben en la lista de reservas del Bar Txoko para el año siguiente. “Un mes antes solemos llamar para confirmar la reserva ”, añadía.
Pero no solo ellos aplicaban esta técnica para no quedarse sin sitio. Carlota Irigoyen Paniagua y su numeroso grupo de amigas también reservaban de esta manera la mesa cada año en el Bar Txoko. “Todos los años almorzamos en el mismo sitio, y con este ya van diez”, comentaba. Su plan todos los años suele ser el mismo: “Almorzar, tomarnos una copa, ir al chupinazo y quedarnos por los bares toda la tarde”, decía.
“Nuestra amiga Begoña reserva en noviembre”, contaba Lydia Rodeles Casas. “Cada uno somos de sitios diferentes y siempre nos juntamos aquí”, explicaba sentada en la terraza del Bar Laba, mientras disfrutaba de un gran plato de comida. Otros, sin embargo, no parecía que les había corrido prisa en reservar la mesa. “Nosotros reservamos hace cuatro días”, señalaba Jishnu Montañes Pinilla que, con su grupo de amigos, tuvieron que empezar a almorzar a las nueve de la mañana. “Estamos ya con el postre”, relataba entre risas con una copa de sorbete en la mano.
La experiencia de vivir los primeros Sanfermines también merecía ser empezada con un buen almuerzo. Por eso, la pamplonesa Lucía Martínez Morales, reservó “el uno de enero” para que sus amigos madrileños pudieran experimentar lo que conlleva un “almuerzico” antes del chupinazo.
PRECIOS Y TANDAS
Los menús de los bares y restaurantes del Casco Viejo de Pamplona, para los almuerzos de San Fermín, oscilaron entre los veinte y los treinta euros. “El menú es a veintiún euros, y entra un plato combinado que incluye todo, más la bebida”, aseguraba uno de los camareros del Bar Ulzama. El Bar Laba contaba con un menú de 25 euros en el que entraba la bebida y un plato combinado. “Nosotros tenemos un menú de veinticuatro euros”, aclaraba la camarera del Café Iruña.
La manera de funcionar de cada local era diferente. La Cervecería Napargar, en la Plaza del Castillo, contaba con tan solo un turno de almuerzos en toda la mañana. “Todas las mesas que se sientan en la terraza a las nueve de la mañana pueden quedarse hasta la una y media”, decía el encargado. Sin embargo, el Bar Ulzama contaba con dos turnos y, además, con una fianza para asegurar los sitios. “Casi siempre todos los que reservan pagan la fianza, de esta manera se aseguran la mesa y listo”, comentaba el camarero.
