Fiestas

La vuelta a San Fermín después de sufrir un cáncer

Mario Conella es un italiano que disfrutó de los Sanfermines de 2004 y 2018. Por la pandemia y un tumor que le detectaron, no pudo regresar hasta 2023, cuando su padre enfermó, y este año retoma la racha, espera que para siempre

Mario Conella Zemmeri en los Sanfermines de 2008 pasando por la calle Nueva
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Mario Conella Zemmeri en los Sanfermines de 2008 pasando por la calle NuevaCedida
Mario Conella Zemmeri en los Sanfermines de 2008 pasando por la calle Nueva

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Iker Eguaras Galar

Publicado el 05/07/2026 a las 05:00

Mario Conella Zemmeri, un italiano de 62 años, era un visitante más como los cientos de miles que visitan Pamplona durante los Sanfermines todos los meses de julio, pero la pandemia y un tumor cerebral en 2023 le impidieron acudir a la capital navarra durante un largo tiempo. Este 2026 regresa con la ropa blanca, el pañuelo y una historia de superación en su mochila.

Cisterna di Latina es un bucólico pueblo italiano, inmerso en la región de Lazio, al sureste de Roma. Nada tendría que ver con Pamplona este rincón de Europa de no ser por su vecino más sanferminero: Mario Conella Zemmeri (12/12/1962).

El italiano regresa este año a la capital navarra por San Fermín después de estar varios años ausente por la pandemia y un tumor que le detectaron en la cabeza. Ha conseguido superarlo y este 6 de julio levantará el pañuelico por decimonovena vez, como un pamplonés más.

Conella se describe a sí mismo como: “Un italiano enamorado de la fiesta de San Fermín”. Cuenta que España siempre le había gustado como destino turístico, “mis primeras vacaciones fueron allí: Barcelona, Madrid, Sevilla, Málaga, Lloret de Mar.…” En una de sus estancias, en Benidorm, una pamplonesa le dijo sobre San Fermín: “Para entender como son las fiestas, tienes que verlas con tus propios ojos”, cuenta. El italiano había leído “Fiesta”, pero comenta: “No me causó una gran sensación”. Por ello, en 2004 pisó por primera vez los oscuros adoquines del Casco Viejo de Pamplona.

Desde entonces, vino ininterrumpidamente hasta 2018, con el amigo de la primera vez hasta 2016 que también vuelve este año a celebrar su 60 cumpleaños, y otro amigo en seis ocasiones, llamado Sandro, apodado por los amigos como “el salsero”. Lo que más le gusta de los festejos: “El espíritu de la fiesta”. Le pregunto a qué se refiere con el “espíritu” y contesta: “En estas fiestas todos visten igual, no existen diferencias entre los ricos y los pobres, los blancos y los negros, enfermos y sanos, mayores y pequeños”. Y concluye: “El mundo debería vivir la vida como es la fiesta en Pamplona”.

El año 2020 fue complicado para todos, más aún para este italiano que en aquel annus horribilis le detectaron un meningioma, un tumor en la cabeza por el que tuvo que recibir una terapia de hadrones en Pavía, al norte del país y a 600 kilómetros de su casa. Él tenía muchas ganas de volver a nadar en la marea roja del ayuntamiento el día 6, por lo que en 2023 piso nuevamente la capital foral, pensó que ya para retomar la racha, no obstante, su padre enfermó y es este año, 2026, cuando regresa a la capital de Navarra con el deseo de volver cada julio.

Relata que, al volver a esta tierra, se sintió “resucitado, fue maravilloso ver la plaza del ayuntamiento acompañado por dos amigos de nuevo”, comenta. En Roma, donde trabaja en la Universidad de La Sapieza, embarcará el próximo día 5 en un avión a Madrid, desde donde cogerá un autobús para acabar su recorrido en Yanguas y Mirandas.

De hecho, su pasión por las fiestas de la capital navarra trascendió al plano artístico cuando decidió escribir unas canciones: “Ahora fiesta”, “Una semana en Pamplona”, “El fiestero” ... todas ellas disponibles en su canal de YouTube. Por si esto fuera poco, siguió la estela del poeta de Illinois, Ernest Heminway y el italiano publicó el libro “Ahora fiesta!”, en 2023. La obra se la hizo llegar a Felipe VI. A los días le llegó una carta con el membrete de la Casa Real, la respuesta se la dio el jefe de protocolo del palacio, Bernardo de Lizaur Cuesta. En su misiva, el responsable agradecía los regalos de Zemmeri y deseaba de parte de Su Majestad: “Sus mejores deseos para una pronta y total recuperación”.

“No te vayas de Navarra” dice la famosa jota que suena los nueve días por aquí y por allá, pero Mario Conella Zemmeri no se marchó porque quisiera. Su pasión por nuestras fiestas es plena. Estos Sanfermines 2026, Conella disfrutará como siempre en las calles de pamplona, pero esta vez con una frase marcada: “nada está escrito”, porque insiste en que después de haber luchado contra la enfermedad y otras adversidades de la vida, ha aprendido que nada es imposible.

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