Turismo
Llegadas para San Fermín: "Me han dicho que es mala idea correr el encierro"
Trenes y autobuses empezaron a traer este sábado a algunos de los primeros turistas de las fiestas; el año pasado, San Fermín reunió a 424.369 participantes, de los que casi uno de cada cuatro acudía por primera vez


Publicado el 05/07/2026 a las 05:00
Con la cuenta atrás marcada para este lunes, Pamplona ya ha empezado a llenarse de maletas. Las estaciones quedan marcadas este fin de semana por la llegada progresiva de los miles de visitantes que, una vez más, se repartirán entre residentes, excursionistas y turistas durante los próximos días.
Uno de los escenarios donde se pudo comprobar esa llegada fue la estación de tren de Pamplona. El ferrocarril procedente de Madrid, que debía llegar a las 13.05 horas, entró finalmente en la estación con veinticinco minutos de retraso, a las 13.30, sin que ello restara ganas a los pasajeros que estaban ansiosos de vivir los Sanfermines.
Entre las primeras en bajar del tren, se dejaba ver la ilusión casi quinceañera del reencuentro de una cuadrilla de mujeres, todas ellas de cincuenta años. Sonia Castro Gallego y Beatriz Blanco Pestaña venían de la capital y viajaban junto a Silvia González Milara y Begoña Blanco Castrejón para ser recibidas por la quinta integrante del grupo, Silvia Diaz Galán, vecina de Pamplona y anfitriona de su escapada. “Siempre hemos querido venir y, como todos los años hacemos un viaje juntas, esta vez nos ha cuadrado que fuese aquí”, contaba Castro, que nunca antes había venido a San Fermín.
Ellas se hospedarán en la misma casa de su amiga hasta el miércoles. “¡Se invitaron ellas!”, bromeaba Diaz delante del resto entre carcajadas, “son como hermanas para mí”, añadía. Ahora, ella adquirirá el papel de organizadora del viaje: “A ver, tampoco controlo mucho, porque siempre me dejo guiar y en estas fechas me solía ir, pero será ver un poco el ambiente de lo viejo, ir a la Plaza de Toros… lo que surja”. González, por ejemplo, ya contaba con experiencia previa: “He estado varios años en el Chupinazo y me gustan mucho. El ver a tanta gente junta, no sé, me parecen muy divertidas”.


DE AMÉRICA A PAMPLONA
Unos metros detrás, provenientes del mismo tren, otra escena resumía el reencuentro con un pasado que se dejó atrás hace dos décadas. Paola Garnica Garibelo, de 44 años, vivió en Pamplona durante su infancia antes de emigrar a Canadá con 25 años, donde reside actualmente. Este sábado regresó a la ciudad junto a sus tres hijos: Nicole y Andrea, de 16 años, y Camilo, de 22, nacido en la capital navarra, aunque la familia se trasladó a Canadá cuando el joven apenas tenía tres años.
Para Garnica, el viaje tenía un gran componente sentimental: “Es volver aquí a recordar todo lo que viví en la niñez, como salir a almorzar con las amigas, el Chupinazo... todo eso era algo que me encantaba siempre”. En cambio, sus tres hijos, quienes aseguraban estar muy contentos por la experiencia: “Para ellas es la primera vez”. Así, fueron recibidos este sábado con mucho cariño por otros parientes.
Sobre lo que esperaban de estos días, Garnica destacaba el que sus hijos conocieran lo que a ella la marcó de niña. “Me encanta Pamplona. La ciudad y la gente son muy lindas”, contaba. Un viaje que aprovecharán hasta el 20 de julio.
El año pasado, fueron 424.369 personas las que participaron en San Fermín. De ellas, 92.088 eran residentes en Pamplona, 116.514 visitantes excursionistas y 215.767 visitantes turistas. Según su procedencia, 192.134 eran de Navarra, 176.177 de otras comunidades españolas y 65.458 procedentes de otros países.
Entre esos visitantes foráneos, Estados Unidos concentró el segundo mayor número de turistas con un 17,8%, detrás de Francia (27,1%). Este sábado, la procedencia se repetía. Keli Tejada, de 62 años y natural de Austin (Texas), llegó a Pamplona desde un tren de Barcelona junto a su pareja. Será su primera vez en San Fermín. Su paso por la ciudad, en este caso, iba a ser mucho más breve: apenas dos días, antes de continuar con el viaje hacia otros destinos. Preguntada por qué había decidido incluir Pamplona en su itinerario, Tejada lo resumió como una cuestión de curiosidad: “Era algo que queríamos hacer, una aventura. Solo disfrutar de las fiestas y conocer lo que podamos la cultura”.
Algo similar a lo que esperaba Alex Stanley, de 21 años, estadounidense también, cuya llegada, junto a otros tres miembros de la familia -madre, padrastro y primo- fue, según relató, fruto de la improvisación. El joven conocía España después de haber pasado un mes de estudios en Cádiz. La familia se encontraba en Madrid cuando les sugirieron la idea de acercarse a Pamplona. “Algunas personas nos dijeron que San Fermín era donde teníamos que ir. Así que aquí estamos”, explicaba sonriente. Ellos tenían previsto permanecer en la ciudad cuatro días: “Mucha gente me ha dicho que es mala idea correr el encierro y no lo haré, pero estoy emocionado por ver la ciudad. Nos encantó Madrid y hemos oído que Pamplona es preciosa”.
OTRA FORMA DE LLEGAR
Un escenario parecido al que se observaba en la estación de autobuses de Pamplona. Las principales compañías, como La Estellesa, Alsa, La Burundesa o Álava Bus, funcionan estos días al máximo rendimiento para responder al aumento de viajeros que llegan a la capital navarra.
Entre los viajeros estaba Kadir Yigit Uysal, de 20 años, llegado desde Málaga, aunque natural de Turquía. Invitado por un compañero de universidad, llevaba meses esperando este viaje. “Ya quería venir desde febrero”, reconocía. Ahora espera vivir “la experiencia total de los Sanfermines”, disfrutando del ambiente en la calle y asistiendo también a las corridas de toros.
La ilusión de Yigit la comparte Pedro Sanz Rodríguez, también de 20 años y natural de Puertollano (Ciudad Real). Aunque estudia en Pamplona desde hace dos años, nunca había coincidido con las fiestas. “Siempre las he visto por la tele” y ahora desea “vivirlas con mucha intensidad, pasarlo bien con los amigos, conocer gente y disfrutar de las fiestas”.
Quien también se estrenaba era Antía Cid Fernández, de 19 años, llegada desde Ourense (Galicia). Se alojará con unos amigos. “Vengo con mucha ilusión y muchas ganas de vivirlos por primera vez”, resumía.
Desde el sur de España ha viajado Adrián Díaz Gámez, de Alcalá la Real (Jaén). Como muchos otros visitantes, llevaba años viendo los encierros por televisión y no quería perderse el Chupinazo. “Tenía muchas ganas de venir a la fiesta, de ver los toros”, aseguraba, antes de añadir entre risas que espera “sobrevivir”.
A diferencia de ellos, Alejandro López Domínguez, de Granada, y Raúl López Domínguez, de Aguadulce (Almería), ya conocen la fiesta. Tras la buena experiencia del año pasado, regresan para disfrutar por primera vez del Chupinazo. “El año pasado nos lo pasamos muy bien y aquí estamos repitiendo otra vez”, afirmaba el primero. “Con la gente internacional nos entenderemos”, confesaba su compañero; otro de los atractivos que, a su juicio, hacen únicos los Sanfermines.


Mientras unos llegan con la emoción de cumplir un sueño o repetir una experiencia inolvidable, otros abandonan Pamplona buscando unos días de descanso lejos del bullicio. Dos direcciones opuestas que convierten estos días previos al 6 de julio en una de las épocas de mayor actividad del año para las estaciones.