Íñigo Eguillor, cumplir un 12 de julio: "Celebré un cumpleaños viajando a la frontera porque a los compañeros que retransmitían el Tour se les había estropeado un aparato"
Cada 12 de julio, Íñigo Eguillor cumple años mientras retransmite el ambiente de San Fermín como técnico en la radio. También disfruta en familia de este día


Actualizado el 12/07/2025 a las 00:28
El sonido sanferminero ha sido y será una constante en los cumpleaños de Íñigo Eguillor. Abrió su repertorio con tan solo 5 años cantando la canción de la peña El Bronce. “De niño me encantaban las canciones de las peñas. Teníamos una cinta de casete en casa, que poníamos sin parar, y nos las aprendíamos. Supongo que canté esa porque era la primera de la cinta”, rememora. Conforme fueron pasando los años, la lista de reproducción se completó con sus interpretaciones como clarinetista en Duguna, la música y el ruido de la noche sanferminera –con algún que otro cumpleaños feliz la noche del 11 al 12 de julio– y ahora, ya como padre, con los acordes de los txistus que acompañan a gigantes y cabezudos. Desde hace más de 20 años retransmite esta peculiar banda sonora como técnico de sonido en Cope Navarra.
Cuando le preguntamos por sus primeros doces de julio, nos habla de la ida de las peñas a la plaza de toros. Y la música vuelve a aparecer. “Comíamos en familia en casa de mi tío, en la calle Jarauta, y me asomaba al balcón para ver cómo iban varias peñas hacia los toros”, recuerda. Conforme llegó la adolescencia, sus cumpleaños se diluyeron entre las noches festivas. “Era un día más de fiesta. Sí que te solía tocar pagar más rondas”, admite, entre risas. Hasta que pasó a formar parte de la peña Irrintzi. “Intentábamos hacer una comida con los amigos en la peña, aunque era difícil hacerla coincidir el día 12. Eso sí, normalmente cocinaba un amigo. Y pensaba: ‘Ostras, igual no hay que abusar tanto de la amistad’”, reconoce.
CUMPLIR AÑOS Y TRABAJAR
Desde que empezó a trabajar en la radio, admite que disfrutar y cumplir años se ha vuelto más complicado. Pero hay dos personas que se lo ponen más fácil: su mujer, enfermera de la CUN, que hace encaje de bolillos por librar el día 12, y su amigo Juantxo, que siempre intenta rescatarlo un rato. “Aunque sea, se acerca a donde estamos haciendo el programa para verme”, se alegra. Y mantiene costumbres fijas: comida o merienda con la familia y gigantes con sus hijos.
Ha habido dos excepciones. El 12 de julio de 2020, Euskadi celebró sus elecciones. Como técnico de esta zona, le tocó pasar el día de su cumpleaños en la sede del PNV. “No me cantaron ‘Cumpleaños feliz’”, bromea. Además, recuerda cuando le llamaron desde Madrid porque se les había roto un aparato para la retransmisión del Tour de Francia. “Lo más cercano que tenían era esto. Así que merendé y me subí a la frontera con el repuesto”. “Todavía lo recuerdan y suelen decir en antena: ‘Fíjate cómo será Íñigo, que vino desde San Fermín, el día de su cumpleaños’”, termina.
MI MOMENTICO
“En Duguna, me dijeron que tenía que quitarme las gafas porque no quedaba bien. Estuvieron riéndose de mi toda la procesión porque no veía nada".


DNI
Íñigo Eguillor Etxeberria nació el 12 de julio de 1976 en Pamplona y es de Barañáin. Es hijo de Enrique Eguillor y Nieves Etxeberria y tiene dos hermanos, Enrique y Elena. Estudió en el colegio Maristas y en el Instituto de Barañáin. Es licenciado en Ingeniería de Telecomunicaciones por la UPNA. Desde que se casó, vive con su mujer Izaskun y sus dos hijos, Markel -de 9 años- y June -de 5- en la Txantrea.