San Fermín 2025
El arzobispo Roselló recuerda a la plantilla de BSH en la misa de San Fermín
El prelado presidió la eucaristía en una capilla abarrotada y reparó también en su homilía en la trata de personas y las guerras del mudo, con especial mención a la franja de Gaza; no le escuchó el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, que había decidido salir por la puerta de atrás


Publicado el 07/07/2025 a las 17:11
"El sentimiento de este día es tan grande que no se puede ocultar la dimensión espiritual, religiosa y cristiana de la fiesta de San Fermín”. Así comenzó este 7 de julio Florencio Roselló, arzobispo de Pamplona, la homilía de la misa de San Fermín tras saludar en castellano y euskera. Concelebró el cabildo catedralicio con el deán Carlos Ayerra y el clero de San Lorenzo, con su párroco, Javier Leoz. El templo, lleno ya horas antes del inicio de la eucaristía, venía a refrendar sus palabras. Roselló subrayó que “basta ver la procesión para quitar dudas y reflexiones vacías”. “Quien vea, escuche y acompañe al santo se dará cuenta de que sin San Fermín no hay fiesta”, apuntó. Le escuchaban en las primeras filas concejales de UPN, PSN, Geroa Bai y PP. Salieron por la puerta de atrás, la de la sacristía, el alcalde Joseba Asiron, los otros ediles de Bildu y Mikel Armendariz (Geroa Bai).
Dijo el arzobispo que “San Fermín no huyó del mundo, no se retiró, sino que se implicó en él, se comprometió de palabra y de obra con la sociedad que le tocaba vivir”. “Esa actitud, -señaló-, también nos interpela a nosotros, como creyentes, no podemos vivir de espaldas a la realidad, en nuestra querida Pamplona nos llega de cerca el conflicto de BSH, donde 660 trabajadores van a perder su empleo, mil familias en total con los indirectos. ¿No se puede hacer algo más? ¿Puede la Iglesia hace algo en esta situación?” se preguntó.
Reparó también en “las noticias del desmantelamiento de redes de trata de personas obligadas ejercer la prostitución”, e incidió en que “la Iglesia apuesta por combatir esta lacra moderna de esclavitud y ya está abierto el piso que acogerá a mujeres que quieran salir de este infierno”.
“Y tampoco quiero callar ante las situaciones de guerra que vive nuestro mundo, necesitamos artesanos de paz en nuestros ambientes diarios”, reflexionó y se unió a la denuncia del papa León XIV, “escuchar los gritos que llegan desde Ucrania, Irán, Israel, Gaza... es cada vez más preocupante y dolorosa la situación en la franja de Gaza”, rescató las palabras del Papa.
Recordó Roselló que Jesús “vivió con el pueblo, se dejó tocar por el dolor, llevó esperanza”, mencionó el Jubileo de la Esperanza, “en el que Fermín se presenta como esperanza de todo un pueblo, de Navarra, de Pamplona, de España y del mundo”. Emplazó finalmente a los laicos: “La Iglesia necesita esperanza y compromiso por una sociedad mejor, no una fe indiferente, ni ideológica ni encerrada”, dijo.
Ricardo Zoco dirigió la parte musical con la Capilla de Música de la catedral (Elena Miral y Laura Montoro, solistas), voces del Orfeón Pamplonés, e instrumentistas de la Orquesta de Profesores y Julián Ayesa al órgano.
Entre las obras interpretadas, Alleluia, 4v.m. de Aurelio Sagaseta, Coral de la Cantata 147 de Bach o Artzain Ona de A. Lesbordes. Una misa “muy alegre y muy bonita”, resumió Zoco.
Varios seminaristas participaron en la eucaristía: Manu Torralba, Ion Díaz Elduayen, Miguel Arrieta, Andrés Muerza y Andoni Gastaminza. Y ayudaron muchas personas colaboradoras en la parroquia de San Lorenzo. De todas las edades, como Marcos Navarrete Guembe, estudiante de Historia de 20 años, que llevó la cruz de la parroquia como hace desde 2022. Y entre tantas personas que aguardaron pacientes en la capilla, estaba la tafallesa Gloria Ibáñez Elizalde. Salió de Tafalla a las 5.30 de la mañana, cantó con los auroros en Pamplona a las 7, participó en la misa de bendición de los corredores.