Una mañana en el interior de la churrería de La Mañueta
La churrería de La Mañueta cumplirá este año 152 años en Pamplona, con el entusiasmo del primer día


Publicado el 14/07/2024 a las 05:00
"Coged el teléfono, por favor, a ver si es de la madre". Suena el teléfono fijo en la churrería de La Mañueta. Ocho y veinte de la mañana del 13 de julio de 2024. Decenas de personas hacen cola en la calle; dentro, 152 años de historia ilustran paredes que recuerdan al pelaje de un toro negro. El brillo de los años y del sudor de la frente en rostros embarcados en continuar la tradición que empezó también un día 13, el de diciembre de 1872, de manos de José Fernández Calero, el abuelo de Paulina.
Tito es uno de sus hijos, y afina el oído entre la amalgama de personas que pueblan los fogones de la churrería. Avisa a su hermano Elías. “Es que aquí no tenemos cobertura para los móviles y solo va el teléfono fijo, lo cogemos por si acaso”. Ella, la madre, la mamá, la ama, Paulina, está al otro lado de la muralla de la ciudad, con sus 101 años camino de los 102. Sus hijos y nietos siguen con la churros que son parte indudable de la fiesta: Mikel, Paul, Juan, Oihana..... y los que vienen.


La sexta generación corretea por el mostrador, donde asoman clientes de toda la vida y otros que se acaban de estrenar. Como Pedro Marín, que viajó desde Murcia con Eliana y Diego. “Es la primera vez que venimos, no habíamos vivido la experiencia de Pamplona todavía. Estamos tres días por aquí, lo que hemos visto hasta ahora es una maravilla, los toros, la plaza. Todo. Y ahora los churros, merece la pena”, sus rostros no acusaban el tiempo de espera. Todo lo contrario. Y aceptaron la invitación para conocer la trastienda de la churrería. Allí, lo mismo Fermín que Elías o Tito explican cómo se cocinan los churros. Y Paulina sonríe en su casa.