San Fermín 

Struendo txiki: ritmo en el ruido

Cita ineludible para muchos, este acto sin día fijo estipulado esboza las ganas de volver a impulsar las fiestas a golpe de bombo

Fotos del Struendo Txiki de San Fermín 2024.
Fotos del Struendo Txiki de San Fermín 2024.Eduardo Buxens

Noelia Gorbea

Publicado el 11/07/2024 a las 16:37

Disfrutar de una cita que ni siquiera aparece en el programa de San Fermín bien merece su momentico. En el ecuador de las fiestas, justo cuando el cansancio empieza a hacer mella en los cuerpos de tantos, es el ruido, siempre combinado de buen ritmo y mejor ambiente, el que hace su aparición. Y, como en el mejor espectáculo de magia, el truco estrella se guarda para el final. 

Es esa dinámica la que esta mañana ha puesto en marcha el engranaje de ese gran grupo de apasionados que vive el Struendo como si no hubiera nada más. Tambores, bombos, silbatos... todo vale para generar un pasacalles muy atípico y, a la vez, tremendamente tradicional.

Suma y sigue y ya van 60 años. Seis décadas a golpe de música para despertar ese espíritu sanferminero. “Las fiestas tardan mucho en llegar y hay que aprovechar cada instante; y el Struendo pretende eso: devolver parte de esa energía que todos tenemos el día 6”, valora Amaia Vicente. “Mis hijas se desquitan totalmente”, añade con una sonrisa. 

Un desfile que arranca minutos antes del mediodía desde la trasera del Ayuntamiento para ascender por la calle Santo Domingo y que, dependiendo de la gente y del calor, es complicado que se dilate por menos de dos horas. “Además de formar parte del Struendo, soy zaldiko también, y es que todo lo que tenga que ver con Sanfermines me encanta. Estas fiestas son desde las dianas a los fuegos, sin dejarse nada”, expresa Javi Zabalza.

Un aniversario el de este año que sigue buscando hacer cantera para que el Struendo no decaiga. “Son seis décadas de los mayores pero que con los txikis ya sumamos veinte años”, explica Kino Sánchez, del Struendo y diseñador del logo que conmemora tan esperado cumpleaños. El dibujo del kiliki ‘alcalde’ golpeando el bombo con ayuda de su vara de mando, un txistu y el chupinazo plasmado en más de un centenar de camisetas. Y de gorros. 

“Son para los más pequeños, porque queremos que se sientan parte de esto para que, con el tiempo, terminen formando parte del de mayores (que comenzará en el último minuto del día de este jueves y se prolongará durante unas dos horas y media)”, cuenta Kino. Arropados por la ‘familia’ de la peña La Jarana, los impulsores del Struendo se ponen manos a la obra.

Como novedad, precisamente en este local, se ha preparado un almuerzo para los txikis antes de acudir juntos al Struendo. “Queremos fomentar la tradición, con ese punto nostálgico, bonito y que sirve de desfogue”, comparte Daniel Rebolé en compañía de sus hijos Iker (11 años) y Ángela (7). “No podré hacer tanto ruido como el bombo grande pero me gusta dar ruido”, se sinceraba la más pequeña. 

Y así, con esa intención de pasarlo bien, el desfile anima las calles. Alberto Echezuri , que no puede tocar el bombo, dirigía una comitiva que simplemente buscaba dibujar sonrisas a golpe de ruido y mucha expectación.

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