Baile de la Alpargata
Chechu trae a sus amigos taurinos desde Sanlúcar
El empresario del transporte Chechu Martínez de Irujo, con el matador Luis Parra y el banderillero Miguel Núñez


Publicado el 11/07/2024 a las 05:00
Chechu Martínez de Irujo García lleva más de 50 años dedicado al transporte de mercancía, especialmente ligado a la empresa de construcción Viguetas Navarras. En verano, acostumbra a relajarse en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), donde posee una vivienda. Allí tiene ya un grupo de amigos que también veranean en la localidad andaluza y, casualmente, son especialmente taurinos. Entre ellos, dos jerezanos. Uno, el matador de toros Luis Parra, que formó parte de la cartel de la Feria del Toro de Pamplona en 1988, así como en Estella y Tafalla. Al preguntarle por la peculiar plaza de toros de Pamplona contaba: “Recuerdo que Curro Romero decía que no venía a Pamplona porque le daba dolor de cabeza por dos cosas: por estar delante del toro y por la algarabía de la gente. Y creo que solo vino una vez, pero el punto álgido de la temporada es Pamplona”, comentaba. Para Parra, el toreo vive una “situación crítica, que es reflejo de una sociedad que ha perdido principios y como que da igual todo”. Parra lo que sí aplaudía es que Pamplona es la plaza que “mejor paga”. “La Casa de la Misericordia, en la gestión, es un referente a nivel nacional”.
El segundo amigo, el banderillero, Miguel Núñez, que contaba que ha venido “muchas tardes al coso pamplonés” porque ha trabajado para Jesulín de Ubrique, Manuel Díaz El Cordobés, Juan Mora y Javier Conde , entre otros. “Con el toro que peor lo he pasado fue un Cebada Gago y, en cada capotazo, pensaba: ‘Me he escapado’”.
Para los dos profesionales del mundo del toro, Pamplona es una plaza para entenderla: “Cuando hay un serie buena, y se está cuajando una gran faena, la plaza entera se mete dentro y mira a la arena. Y conseguir que toda la plaza de Pamplona se calle, que se quede en silencio, eso es precioso, de lo más emocionante que te puede pasar”.