San Fermín 2024
El santo se viste de gala
La preparación de la figura de San Fermín se pone a punto dos días antes con la colocación del capote, la mitra, el toisón, el anillo y la cruz de esmeraldas


Publicado el 07/07/2024 a las 05:00
Impecable. Así tiene que lucir la imagen de San Fermín el 7 de julio. “Es su día grande, la gente ansía verlo revestido de arriba a abajo paseando por las calles de Pamplona”, afirmaba Javier Leoz, párroco de San Lorenzo. La imagen del santo desfila hoy por la capital navarra ataviada con el tradicional capote, la mitra, toisón, anillo y su cruz pectoral de esmeraldas. Para que San Fermín vista de gala durante la procesión y el resto de actos que se llevan a cabo durante las fiestas, la figura se prepara dos días antes, el 5 de julio. En San Lorenzo, la capilla se cierra al público y empiezan los preparativos. A las 8 de la tarde, un grupo de voluntarios acude al lugar. Expectantes, viven con nervios y emoción la puesta a punto de la figura. “Solemos estar unas dos horas y además de vestir al santo, lo que se hace es acondicionar la capilla, el altar, preparar las alfombras, alinear los bancos y colocar los adornos de los reposteros y los balcones”, explica Leoz.
El montaje
En total, unas 10 personas participan en el acto. “Es un día de mucho ajetreo, sobre todo de montaje más que de limpieza, porque eso se hace durante todo el año”, comenta Mari Arraiza, voluntaria. El día escogido para hacerlo, la “víspera de las vísperas”, tampoco es casualidad. “Esperamos hasta ese día para mantener la expectación”, comenta el párroco. Como novedad, este año la imagen del santo estrena nueva mitra, donada por un devoto de las Islas Canarias. El capote, realizado en Córdoba, es también una pieza clave del atuendo. “La colocación siempre es un momento de tensión, tiene que salir todo a la perfección”, expresa Freddy Ramírez Castro, sacristán. Sin duda, lo que más trabajo lleva es para Ramírez pulir la plata de la figura. “Es un proceso muy delicado, hay que andar con ojo”, añade. Durante los Sanfermines, la imagen se deja ver por las calles el Día del Niño, pero no sale la figura original, sino una copia. “En 2002 el Ayuntamiento nos regaló una figura idéntica, que se cambia porque es menos aparatosa. La diferencia es que pesa menos porque es de resina y no de madera y metal. Eso sí, se adorna con todos los aderezos y la pedrería del original por lo que es difícil darse cuenta de que es otra”, apunta Leoz. Entre el ajetreo, voluntarios y trabajadores observan con emoción al protagonista. “El cariño y la devoción están presentes todo el año pero ahora el corazón se nos encoge un poquito más”, sentencia el sacerdote Javier Leoz.