San Fermín 2024
Cagancho, un caballo de leyenda
Célebre en el albero, ‘Cagancho’ dejó huella en el sentir de Pablo Hermoso de Mendoza y en la afición taurina en Navarra. Se despidió con elegancia de Pamplona el 6 de julio de 2002


Publicado el 02/07/2024 a las 14:58
Cuando Cagancho, que fue célebre en el albero, dejó de respirar, Pablo Hermoso de Mendoza sintió una pena que traspasó su cuerpo y su alma. “Nunca lo voy a comparar con una persona -confesó a los pocos meses de su pérdida-, pero fue un ser querido con el que vivía 25 años y sentí con él que mi vida se había transformado”. Lloró “muchísimo” cuando no había esperanza y se produjo el indeseado desenlace. Atrás queda el vínculo estrechado en la sintonía casi perfecta entre caballo y jinete de tardes de suertes, clarines y timbales. Elegante en su retiro en el año 2002 -cuando le fue cortado un trozo de sus crines negras a semejanza del rito de la coleta desprendida en una despedida de torero-, cruzó el umbral de la eternidad el 20 de agosto de 2015 en la finca estellesa de Zarapuz, donde Hermoso de Mendoza, padre e hijo, adiestran el legado de un caballo de leyenda.
Como curiosidad y también como aspecto destacado de su despedida en Pamplona, que lo fue por extensión de su temporada en Europa, Cagancho caminó solo a los corrales el 6 de julio de 2002. Fue un detalle de su adiestrador con el que hizo comunión para que hiciese en solitario el paseíllo de la retirada. Aquella imagen, envuelta de ovación con la plaza puesta en pie, significó la grandeza del animal y el reconocimiento de una tarde histórica de la Monumental pamplonesa. Un cuarto de siglo deja huella en una relación cómplice, donde cada quiebro al destino fue resultado de un entendimiento lleno de gestos y pocas palabras entre caballero y caballo.
En la interpretación del código secreto, la dupla creada alcanzó la gloria. La estadística, siempre fría, revela el éxito conquistado por un caballo con el que Pablo Hermoso de Mendoza cortó dos orejas de media en las faenas comunes.
Su destino quedó trenzado en noviembre de 1990, cuando Cagancho fue adquirido en Portugal por 400.000 escudos. Negro, cuatralbo, gordo y con “heridas de verano” en las patas, pasó a engrosar la cuadra del estellés, que curiosamente había adquirido ese mismo año una finca en Acedo. Los detalles aparecen desglosados en Diario de Navarra por Koldo Larrea en un capítulo especial de la historia del rejoneador con motivo de la concesión de la Medalla de Oro de la Comunidad foral.
Antes de su muerte, Cagancho proyectaba su imagen en la finca de Zarapuz con cierto aire de patriarca. Hoy en sus cuadras es cuidada una retahíla de caballos -Berlín, Basajaun, Navegante, Malbec, Talento, Regaliz, Alquimista, Martincho, Nómada, Generoso, Esencial, Ecuador..- que mantiene alto el listón del rejoneo. En ellas, Cagancho dejó huella.
Cagancho
Raza. Lusitana.
Capa. Negro.
Accidentales. Cuatralbo y estrella de cordón corrido en frente.
Alzada. 1,62 metros.
Procedencia. Veiga.
Hierro. Joao Batista.
Reata. Nieto de Firme, hijo de Nilo y sobrino de Opus y Neptuno (célebre caballo de Vidrié).
Su primera yegua. Ulzama. Torda, hispanoárabe.
Su primer hijo. Piropo, regalado después a Moura.
Última plaza en la que toreó en Europa. Pamplona, 6 de julio de 2002. Faena de dos orejas a Cojonudo, de Murube, negro y de 535 kilos.
Última plaza en la que toreó. México D.F., 15 de diciembre de 2002. Faena de dos orejas a Golondrino, de De Santiago, colorado y de 480 kilos.
12 Falleció el 20 de agosto de 2015 en Zarapuz, la finca de Pablo Hermoso de Mendoza en Estella. Contaba con 29 años.