Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
LATIDOS

¿A cuánto late el corazón de un niño en el encierro txiki?

Colocamos un pulsómetro a un niño para comprobar a cuántas pulsaciones funciona el corazón durante el encierro txiki

Iker y Ander Muiño (primero y segundo izquierda), en el encierro txiki con sus amigos.

Iker y Ander Muiño (primero y segundo izquierda), en el encierro txiki con sus amigos.

AZCONA
13/07/2017 a las 06:00

10 de julio. 11.30 horas. Cuesta de Santo Domingo. Alzan sus pequeñas manos aferrándose a un periódico al mismo tiempo que estrujan los nervios. Un coro de voces infantiles entona el primer cántico a San Fermín frente a la hornacina antes de enfrentarse a los 'astados' en la versión mini de los encierros.

Entre los corredores, los gemelos pamploneses Iker y Ander Muiño, de 8 años, dan saltitos para calentar y despojarse de la sensación de adrenalina que empieza a embriagarles. “No estamos nerviosos”, aseguran, justo antes de cantar por segunda vez al santo. Su pulso lo corrobora: 82 pulsaciones por minuto. Último cántico. Suena el cohete. Ya están aquí “los toros de mentira”, como los niños dicen, y los nervios que habían conseguido mantener a raya. Bum, bum. Bum, bum. El pulso se lanza a la carrera al mismo tiempo que las piernas de estos candidatos a promesas del encierro, hasta los 135 latidos por minuto.

Pulsaciones de un niño en el encierro txiki.

Iker acude enfadado al encuentro de su padre. La masificación del evento no le ha dejado hacer la bonita carrera que él había soñado. En sus sueños también está “el encierro de verdad”: “Quiero correr en la Estafeta, como mi padre”. Rafa Muiño escucha a su hijo y niega con la cabeza. “Les traemos al encierro txiki para que se les quiten las ganas, porque aquí respiran realmente la esencia del encierro. Los toros de cartón hacen daño si te golpean, además de las caídas, los empujones... Pero con Iker no hay manera. Ander, como se cayó el año pasado, le ha cogido miedo”, comenta este corredor de encierros con 20 años de experiencia.

Mal que le pese, la semilla de la pasión por el encierro ya ha germinado en uno de los gemelos. Pero puede ser que, a base de insistir, una sobredosis de mini adrenalina le quite las ganas.

 

Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra